Article

giphy-downsized

50 años después de Brian Epstein (un 5° beatle)

Es innegable que The Beatles es un mito. Más allá de si te gustan o no, son parte importante (desde mediados del siglo pasado y  todo parece indicar que después de esta época también) de la cultura actual. Si bien es cuestionable —y con sobrados argumentos— el desarrollo musical del cuarteto durante el periodo que podemos llamar su Primera Época; es decir, de 1962 a 1966 que es donde surge la beatlemanía y una postura más comercial y la Segunda Época de 1967 a 1970, donde hay composiciones experimentales y más complejas hasta la inevitable separación del cuarteto.

Imagen relacionada
John Lennon, Brian Epstein y Paul McCartney durante las sesiones de Sgt. Pepper’s Lonenly Hearts Club Band. 1967

Me enfocaré, pues, en la Primera Época para hablar de Brian Samuel Epstein, representante y descubridor de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr. Fue un 9 de noviembre cuando Epstein decidió ir al Cavern Club, un bar subterráneo para jóvenes de la clase media de Liverpool a preguntar por la banda que habían grabado con Tony Sheridan un tema llamado “My Bonnie” durante su estancia en Hamburgo. En aquel entonces Brian era encargado del departamento musical de la tienda North East Music Stores, cuya sucursal no estaba muy lejos del pub antes mencionado. Era 1961.

La impresión que le causó aquellos jóvenes vestidos de piel y que parecían más alemanes que ingleses le llevó a representarlos. Aunque el contrato se redactó en casa del primer baterista Pete Best, fue hasta la grabación del primer álbum Please Please Me, que (se dice) Brian tuvo que despedirlo por decisión grupal, apoyada en la opinión del productor George Martin. En su lugar entró Ringo Starr, baterista de Rory and the Hurricanes, proyecto que The Beatles conoció durante su aventura en Alemania. Era 1962.

Desde entonces, Epstein se convirtió en pieza clave para el éxito del cuarteto. Mediador, estratega y hombre de negocios, en poco menos de dos años logró hacer a The Beatles un proyecto más que rentable, incluso una marca. El fanatismo incrementó con la filmación de la película A Hard Day’s Night, correspondiente con el año en que el álbum homónimo salió a la venta. Por eso, llegaron a Estados Unidos como una leyenda y no antes, pues Brian no estaba seguro de su éxito si antes no tenían un sencillo número uno en ventas. Hecho que se logró en poco tiempo con “I Wanna Hold Your Hand”. El futuro fue brillante y loco; espontáneo y prometedor. Era 1964.

Imagen relacionada
La música más allá de la música. ¡La beatlemanía hecho cepillo!

Pero no todo fueron logros. Brian también supo cuándo hablar respecto a los conflictos del cuarteto ante la opinión pública de la época. Cuando el cuarteto tuvo presentaciones en Filipinas, fueron recibidos con honores y la seguridad más procurada, como si de jefes de gobierno extranjero se tratara. Por malentendidos, ellos no fueron debidamente notificados que la primera dama Imelda Marcos les había invitado a una comida luego de ofrecer un concierto. Los medios locales acrecentaron el descontento con el detalle de que en dicho evento había 200 niños de la calle esperándolos,  pero nunca llegaron. Epstein quiso convocar a una rueda de prensa pero era muy tarde, en cambio pagó de su bolsillo lo necesario para salir del país sin daño aparente. Pero quizá el caso más famoso fue la polémica tras las declaraciones de Lennon respecto a que The Beatles eran más famosos que Jesucristo. Era 1966.

Imagen relacionada
Manifestaciones en Estados Unidos por las declaraciones de Lennon. En los letreros se lee: “Jesús te ama, ¿The Beatles lo hacen?”, “Dios salve a The Beatles”, “Mira hacia arriba, no hacia abajo” y “The Beatles hoy, ¿qué habrá mañana?”

Luego de ese año, las cosas se calmaron pues el cuarteto decidió no dar más conciertos. El último fue en el Candlestick Park de San Francisco. Luego vendría la Segunda Época, caracterizada por la psicodelia y la experimentación que llevó al grupo a la búsqueda de nuevas cosas. Por iniciativa de George Harrison, y luego del lanzamiento del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, el cuarteto fue a Bangor, Reino Unido, a escuchar las conferencias del gurú Maharishi Mahesh Yogi. Sin embargo un día como hoy fue encontrado sin vida en su habitación, víctima de una intoxicación gradual con barbitúricos mezclados, quizá, con alcohol. Era 1967

Imagen relacionada

¿Que si era gay?, nadie lo sabe con seguridad. ¿Que se suicidó?, tampoco es seguro; sus familiares más cercanos no lo creerían capaz. Lo que es seguro es que sin Brian Epstein la historia de The Beatles no sería ni por asomo la misma. Está más que ganado el título del quinto beatle, pero creo más sincero un término como “guía”. Luego de su muerte, los roces entre el cuarteto serían más frecuentes hasta su inevitable separación. Por eso es importante recordar este día ya no como el principio del fin de The Beatles, sino como la partida de un gran hombre. A continuación, la canción que el cuarteto le dedicó en el EP Magical Mistery Tour, “Baby You’re a Rich Man”:

973 views

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

cool good eh love2 cute confused notgood numb disgusting fail