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Hablar de cumbia es hablar de Celso Piña

Fotografías: Jesús Cornejo

Amada por muchos, odiada por otros tantos, pero bailada por todos; así es la cumbia. Hablar de cumbia en México es hablar de alegría, de folklore popular, de fiesta y gozo. Es hablar de La Sonora Santanera, el Súper Grupo Colombia con los hermanos Pedraza, Los Ángeles Azules; es hablar de sonideros y grupos que han estado presentes en la cultura popular a lo largo de décadas. Sin embargo, también es hablar especialmente de aquel que cambió el paradigma de la “tecnocumbia” que se hacía en México. Es hablar del que se fue a las raíces de esta música y en esa regresión encontró la perfecta aleación entre la cumbia mexicana y la original cumbia colombiana… Hablar de cumbia es hablar de Celso Piña.

Con un disco en puerta y una presentación en El Plaza, el “Rebelde del Acordeón” platicó con Revista Kuadro. Una charla breve pero gratificante, donde pudimos hablar no sólo del presente, también hablamos de sus inicios, de por qué el acordeón y de Celso a través del tiempo.

Entre tantos instrumentos que existen, ¿por qué eliges el acordeón?

Antes de empezar con la Ronda Bogotá, anduve en 3 grupitos. Eran grupitos así como de cumbia, como más sencillita, así como un estilito como de Mike Laure, tropicalón y pues allí llegué a agarrar la guitarra, el bajo, el órgano; hablando de instrumentos de nota. De percusión, pues agarré la batería, las tumbadoras, los ‘bonguitos’, maracas, cencerro, triángulos, cortinas, todo… Lo agarraba por curiosidad, me gustaba cómo se oían. Hasta que oí un disco de Colombia, en un sonidero, a lo lejos, dije: “¡Ah chingá! Se oye padre ese sonido, ¿qué es?” Y luego ya me fui acercando al baile ese y pues ahí estaba el sonido del  acordeón y dije: “Oye, suena con madre ese acordeón, no suena como los acordeones de aquí, de nosotros, norteño; no, suena otro sonido”, ahí fue donde empecé. Y dije: “Yo voy a tocar esa música y voy a tocar el acordeón.”

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Quien ha tenido la oportunidad de platicar y conocer a Celso, sabe que lo caracteriza la sencillez. Es un tipo alegre y cálido, con todo respeto, y salvo por su acento, no cae el cliché de los regiomontanos que se les conoce como fríos y ‘golpeados’ en su forma de ser. Él se asemeja a alguien crecido en la Costa del Atlántico colombiano, bonachones y muy alegres; sin embargo, conserva toda la esencia del barrio bajo regiomontano. Lleva la ‘sabrosura’ de la cumbia en su sangre, la cadencia de cada nota de un vallenato en su mente y la alegría ecléctica, multicultural, de un mexicano. Desde el principio entendió que lo que se hacía en México no era la cumbia real, era un descendiente de ella. Él no quiso ligarse a la hija, él quiso ligarse a la mamá.

Hay mucha similitud Colombia con México, pero hay más similitud Barranquilla con Monterrey. Porque en Barranquilla allá hay mucho acordeonero y en Monterrey tenemos mucho músico de acordeón. A Barranquilla lo atraviesa el río Magdalena y a Monterrey lo atraviesa el río Santa Catarina, son las similitudes. En diferentes estilos pero se escucha el acordeón… Si te vas a la boca, ahí están los acordeoneros de norteño y de vallenato, vallenato regio; en Monterrey se hizo una onda de regiovallenatos, entonces haz de cuenta que estás en Barranquilla.”

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Aquí presente compa es el título que llevará el nuevo material de Celso Piña y su Ronda Bogotá. Más de 25 años de trayectoria respaldan a un Celso que se muestra emocionado por este nuevo disco. Un Celso que jamás ha dejado de participar y estar presente en esta dinámica evolutiva musical; cargando con su acordeón, su sombrero ‘vuelteao’ y sus composiciones.

Empezaste hace 27 años a hacer música, ¿Qué cambios encuentras en la escena musical y qué cambios tiene el nuevo CD?

Tú sabes que la vida cambia, todo cambia. Tú, hace 10 años, no eras el mismo, hace 20, menos; y espérate a que pasen otros 20 y menos. Ese es el sentido de la vida, los cambios, todo cambia; lo que pasa es que uno no se da cuenta porque ahí vas y ahí vas con los cambios, pero si volteas atrás dices: ¡Cabrón! Cuando yo empecé en 1980 hay un gran cambio a ahorita. ¿Para este disco qué cambios va a haber? ¡Ninguno! Te puedo decir que es un disco a petición del público, ¿sí me entiendes? Porque cuando yo empecé a hacer un disco de duetos, mucha de mi raza decía: “Oye Celso, no güey, se oye gacho y luego metiste a ese vato y a este otro” y yo siempre les respondía: “Escúchenlo güey, tranquilos”. Pues al poco rato me decían que estaba chido, que por qué no invitaba a tal vato. ¿Ves cómo tardan? La gente tarda para asimilar algo así. Entonces esa misma gente me dice: “Oye Celso, lo que has venido haciendo de los duetos está chido pero hazte un disco solo, acá, pa’ que vean esos putos.” Me gustó la idea, se lo comenté a la compañía y les dije que quería hacer este disco así (solo) y a ellos les latió y me dijeron ¡Va!.

Algunos consideramos que esta época está viviendo el revival de la cumbia. Ya sean Los Ángeles Azules abarrotando escenarios de rock, El Sonido Gallo Negro tocando una cumbia psicodélica o Dj’s remezclando con cumbia; la cumbia está presente de nuevo y nunca se fue, realmente. Mucho de esto, gracias a este señor.

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Tocar en El Plaza debe ser algo diferente para ti, por lo nuevo, lo acogedor, lo acústico y muchas otras razones, pero ¿cuál es la que más te emociona?

Siempre me ha emocionado tocar en El Plaza, en el Vive Latino, en el Rancho el Mojigato, en donde quiera. O sea, yo creo que es como dice la canción: “Donde quiera que uno muere, todas las tierras son benditas.” (‘Alicia Adorada’ – Alejo Durán) Donde quiera que te pares debes de romperla. Me emociona mucho tocar en donde me pongan, cabrón.”

La vibra tan positiva de Celso motiva a querer platicar largo y tendido con él. La experiencia la refleja en sus canas y cada vez que aprieta las teclas de los bajos de su acordeón. Siempre se le agradecerá a gente que, como él, traigan música de otros lugares y la hagan algo tan propio y cercano de nuestro espectro musical; recordando siempre el origen cultural, preservando el espíritu original y siempre recordando al público, el cual es la raíz de su creación.

Es que la cumbia es colombiana. Que hay cumbia villera, que hay cumbia mexicana, que hay cumbia norteña, que hay cumbia chilanga; sí hay, pero la auténtica es la que sale de Colombia.”




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