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King Animal: El regreso de Soundgarden

Existen varios riesgos cuando el tiempo entre tus trabajos es de 16 años. Como el caso de Soundgarden, que lanzaron King Animal después de su largo receso.

El primero es que evidentemente te escuchas más viejo, de la banda Cornell es el único que no supera la barrera de los 50 años (que poco le falta), aunque esto no es necesariamente algo malo. Este es su disco menos “ruidoso” pero es el que se escucha más trabajado, mejor producido, con mejor ejecución de instrumentos.

Y parece que envejecieron juntos, no se nota ese tiempo que pasaron separados. Cornell ya no alcanza esos agudos como antes, pero se escucha con más poder. Los riffs de Kim Thayil se oyen más imponentes; Ben Sheperd y Matt Cameron se complementan como nunca antes. Además de que todos colaboraron para escribir las canciones, incluso en las letras, a pesar de la enorme mayoría son de CornellThayil y Sheperd se dan tiempo para escribir algunas. Y en la música todos colaboran, siendo una de las claves para seguir manteniendo ese sonido.

Esta experiencia aprendida, les ha hecho incorporar más elementos a las canciones, junto con la conocida formula de siempre. Moog, mandolina, piano o arreglos con cuernos.

Afortunamente eso sólo es en algunas partes del disco, sobre todo la primer parte del disco, la que incluye los 2 primeros singles es rock en su máxima expresión. Rock de antaño, sin ningún apelativo extra como grunge. Sólo Rock de 13 tracks que componen el disco “”Been Away Too Long”, “Non-State Actor”, “By Crooked Steps”, “A Thousand Days Before” y “Blood on the Valley Floor” son lo mejor que esta versión de Soundarden nos va a ofrecer, que como se vió en su concierto del Palacio, estas son las que se van a codear con “Black Hole Sun” o “Jesus Christ Pose”.

Después el álbum desciende un poco, te rompe ese mood, que comienzan las canciones menos pesadas y más experimentales para la banda, y aquí pierden un paso o hasta 2, ya que solo sobresalen esfuerzos individuales. Pareciera coincidencia pero esta parte medular del disco, son las canciones de menor duración, solo una rebasa los 4 minutos.

Pero la parte final del disco vuelve a levantar, aunque no llega a los niveles del principio, pero el punto focal de estos tracks, en especial “Rowing” que la canción que cierra, el solo donde todos son partícipes, de esos que te provoca hacer a ir guitar con todos los instrumentos. Además de que fue algo que se les quedó para su show en vivo, donde finalizan como un jam gigantesco, donde todos se vuelven locos en el escenario.

Un gran disco que seguirá cimentando el legado de lo que son: una gran banda. Que tiene una cohesión y una química difícilmente igualada, que los llevó a desarrollar un sonido propio y que además lo siguen trabajando. Aunque como la mayoría de su carrera con esos bajones (solo Superunknown podría evitar tener esta etiqueta), pero eso no disminuye ni el legado de la banda, ni dismerita a este larga duración. Un álbum, que respeta sus  raíces.

Créditos

Matt Cameron – batería, percusión, Moog (5 y 12), voces (8)
Chris Cornell – vocales, guitarra rítmica, piano (6), mandolina (7)
Ben Shepherd – bajo, guitarra adicional (7 y 8), guitarra barítono (8), voces (8)
Kim Thayil – guitarra líder, mandolina (4), arreglos de cuerno (4 y 9)

Adam Kasper y Soundgarden – Productores

Seven Four Entertainment y Republic Records – Disquera

Track List

1. “Been Away Too Long” 3:36
2. “Non-State Actor” 3:57
3. “By Crooked Steps” 4:00
4. “A Thousand Days Before”  4:23
5. “Blood on the Valley Floor”  3:48
6. “Bones of Birds”  4:22
7. “Taree”  3:38
8. “Attrition”   2:52
9. “Black Saturday”  3:29
10. “Halfway There”  3:16
11. “Worse Dreams”  4:53
12. “Eyelid’s Mouth”  4:39
13. “Rowing” Shepherd,  5:08
Total: 52:01

 

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