Pin It

Reseña de Disco: Dre – Compton

Still Straight Outta Compton

Dr. Dre es toda una institución, que tal vez sea vea opacada por sus dotes de empresario. Al día de hoy su nombre es mas asociado con esa línea de bocinas y audífonos a un sobreprecio igual que el de la compañía que lo compró haciendo ver a Jay Z como un novato en cuestión de ingresos. En segundo lugar queda sus habilidades como productor y aquel que descubre talentos (Snoop Dog o Eminem por decirles los que mas rápido se nos vienen a la menta.

Esto ha hecho que su faceta como rapero queda de lado y casi olvidada; desde sus inicios con N.W.A. el prefería fungir como productor ya que en el album debut (ese que cambió el juego y puso al Gangsta Rap y a la costa oeste en el mapa), fue el cuarto en cuanto a numero de apariciones por detrás de MC Ren, Eazy-E e Ice Cube; incluso a la hora de escribir canciones, pero la producción es toda suya.

Ese es el detalle, ya que acaba de salir una película autobiográfica de Straight Outta Compton y tal vez el mismo disco podría ser el soundtrack, pero no. Dr. Dre sacó uno… que no es el soundtrack, está inspirado en la película, más o menos. Por supuesto tiene algunos homenajes, algunos recuerdos, más sutiles. Como el segundo verso de “All In a Day’s Work” que recuerda al clásico “Fuck the Police” del ’88.

Por eso es el tercer disco en solo de Dre, que no es su tercer disco, es extraño. No es el Detox que nos prometió hace mas de una década que era el álbum definitivo del género. Algo que a él le podríamos creer, porque al igual que todos sus trabajos pasamos por alto sus habilidades por alto en el micrófono por que nos fijamos lo que hace en la consola.

El disco cuenta contra una pléyade del rap, pasando por todas las épocas. Viejos conocidos que ya han grabado su nombre como Snoop (quien le debe mucho a Dre) y Ice Cube… como en los viejos tiempos (esta vez sin jabs hacia Eazy-E); hasta los nuevos grandes exponentes como Kendric Lamar, o valores más recientes Jon Connor o algunos que la hicieron pero se quedaron cortos en llegar a esa grandeza como Xzibit o The Game.

Dr. siempre está a la altura, con esos cambios de flow, el nunca necesitó esa velocidad endemoniada, el sabe decir las rimas de la forma apropiada (que eso es luego mas dificil) adecuando a su producción. Poniendo el estándar de lo que se debe de hacer con el micrófono. Se ve ese cambio, a lo largo de toda su carrera desde que salió de Compton hasta hoy.

La producción, pues de todo lo que hemos dicho, solo podemos redondear que es impecable. Incontables beats, hooks y puentes. Variaciones de tempo, cuerdas y vientos; más todos los sampleos. Unos pequeños sketches o skits por decirles de alguna manera. Dos en particular: esa conversación en “Loose Cannons” y ese llamada al 911 del principio de “Deep Water” le agregan un plus al valor musical, que ésta además incluye unos saxófonos y unos sampleos de gaviotas.

Después de todo el contexto del álbum es por demás decir que es una crítica social feroz, que es preocupante. El sentido de las letras se podría confundir con el debut de N.W.A... con la diferencia que ese fue en 1988; se sienten contemporáneas las letras en ese sentido. La canción de “Genocide” parece que están narrando algo referente a Rodney King (que igual Ice Cube pareció que venia venir eso cuatro años antes). Tal vez eso en nuestro país hace que no acabe de ser apreciado. Los contextos sociales no son diametralmente opuestos, pero tampoco acaban de identificarse. Los problemas tienen esas diferencias sutiles es que es una de las razones por las cuales el rap gringo no acaba de despagar aquí (que MTV dejó de contar hace mucho). Tal vez el único pecado del disco es que te dejan demasiado en claro con todas las veces que te dicen que salieron de Compton.

Otro de los puntos altos y de esas veces que si parece un soundtrack, hay un track donde Dre no rapea. Le deja la chamba a Jon Connor, uno de sus protegidos acompañado de Snoop. Y es casi imposible no recordar algo de The Chronicle. Parece ese pasar la antorcha (pensando que este es el disco final de Dre y olvidarnos de Detox).

“Medicine Man” parce estar hecha para probar sus habilidades como productor, porque esa mezcla que logra con la voz dulce Candice Pillay y ese enojo de Eminem que escupe 1000 palabras por minuto es de lo mejor del disco. Y parece muy apropiado como cierra con “Talking to my Diary”, solo Dre, sin nadie mas.

Es un disco sólido, es un gran disco. ¿El mejor disco del año? es difícil decir eso, sin importar cuantos meses le falten al año. ¿Uno de los mejores discos del año? eso si podemos decirlo con certeza. Con garantía del Dr.

 

DrDre-compton