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Vavi presenta: La vida en fiestas

Queridos Kuadroamigos, esta semana les traigo una bonita reflexión de como nuestra edad se pueden medir en fiestas.

Y no, no me refiero al nivel de ojeras que tenemos días después de fiestearle duro o a las agruras y al sentimiento de arrepentimiento que nos duran unas cuantas horas después de despertar tratando de recordar que demonios hicimos durante la noche anterior.

Más bien me refiero al siguiente listado de celebraciones que sin duda TODOS hemos vivido y viviremos hasta el último día de nuestra existencia.

Etapa 1.- Baby shower.

Todavía ni naces y ya están comenzando a festejar en tu nombre realizando dinámicas que años más tarde te parecerán divertidas. Está comprobado que mientras estamos en la panza de nuestra mami podemos percibir sonidos y esas cosas terrenales que nos hacen humanos.

Etapa 2.- Bautizos.

A unos cuantos meses de tu llegada triunfal al mundo; las abuelitas lo primero que quieren es que te bauticen, sienten que en cualquier segundo puedes terminar en el lado obscuro si no te echan agüita en la cabeza para perdonarte esos pecados que todavía ni cometes.

Estas fiestas son las típicas en las que todos quieren cargarte y pellizcarte tus cachetes, además de decir una y otra vez lo adorable que eres. La ventaja es que estás lo suficientemente chico como para odiar el perfume infumable de tu tía la quedada que no te deja de abrazar y sacudir por todo el lugar.

Etapa 3.- Fiestas infantiles.

Mejor conocido como “reunión mensual del consejo de mamis amas de casa”.

Por lo general estas celebraciones se realizan en los salones de Mc Donalds o en Piccolo Mondo y esos lugares para niños que tienen juegos enormes en los cuales cada que te subías a disfrutar no faltaba el niño o niña que te retaba a unas carreritas en los toboganes o a una guerra en la alberca de pelotas.

Comes pastel hasta explotar y te queda una dotación de dulces suficiente como para hacer sufrir a tu mamá durante una semana o dos por lo hiperactivo y lleno de azúcar que vas a estar.

Etapa 4.- Bodas de parientes cercanos o amigos de tus papis.

A tus 8-9 años son la cosa más aburrida del mundo. Tenías que vestirte formal, no podías tirarte al suelo a jugar con tus carritos o muñecas durante la ceremonia, debías permanecer en la mesa para comerte esas cosas raras que preparan; no te puedes ensuciar y la mejor parte es que te parecía gracioso ver a las mujeres peleandose por el ramo.

Etapa 5.- Fiestas de 15 años.

En estas fiestas ya no te molesta tanto vestirte formal y mueres por impresionar a tu crush del momento. Bailas como si no hubiera mañana y las 12 a.m. en punto tu papá estará esperándote en la puerta del salón con cara de pocos amigos porque le tocó perder el volado con tu mamá de quien te recogía.

Si eres la festejada seguramente tuviste que ensayar meses una coreografía que te dio oso bailar frente a tus amiguitos y querías el vestido más enorme, pesado y lleño de brillitos del mundo.

Etapa 6.- Graduaciones.

En estas fiestas tus papás quieren invitar hasta al perico porque están super felices de que no van a tener que seguir pagando tus estudios  terminaste con buenas calificaciones la prepa o tu carrera.

Mueres por ir con tu crush o bailar pegaditos toda la noche con tu pareja.

Terminas ultra borracho, seguramente participarás en alguna pelea (o intentarás terminarla), llorarás porque ya no vas a ver diario a tus amiguitos y de nuevo bailarás como si no hubiera mañana.

Conclusiones:

Entre los 22 y 30 años (igual y hasta los 35 años) te llenarás específicamente de la siguiente celebración: ¡¡LA BODA!!

Si eres mujer el punto clave de la boda es cuando la novia avienta el ramo, te das cuenta que es divertida la situación pero también entiendes que es una lucha femenina por no ser la nueva tía quedada, y no lo nieguen mujeres, sí es una maldita lucha.

Si eres hombre más que celebrar es como una despedida oficial al amigo que nunca volverá a ser como antes, la última borrachera con el permiso de la ahora esposa de tu brother del alma.

Está claro que entre cada punto hay reuniones o celebraciones leves como la fiesta de navidad, fin de año, la peda casual del amigo,etcétera, pero a partir del punto 6 comienza como un ciclo sin fin en el que o eres el invitado o te toca organizar la pachanga.

Les puedo asegurar que a partir de ahora verán su vida fiestera un poco diferente y si están en la etapa de las bodas; les deseo la mejor suerte del mundo para superarla como los grandes y no terminar con el tercer matrimonio en 4 años porque siendo sinceros sólo disfrutamos la primer boda, eso de andar despidiendo al mismo amigo o amiga cada tres meses ya se convierte en un chiste mal contado. Pero definitivamente esa es otra historia.