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Por Roberto López

Vinilo, una forma de amar u odiar

Ilustración: Roberto López

Cuando se habla de música, se tiene que hablar sobre las herramientas que ocupan las grandes cabezas del sector para que nosotros, simples mortales, de una u otra forma disfrutemos de las canciones de nuestro artista o banda favorita.

Una de estas herramientas de distribución es el disco de vinil, ése que ya tiene varios años en el mercado actual con la imagen de ser retro, cool y hasta cierta medida, un complemento de la imagen que queremos dar a los demás.

Con la llegada del disco compacto, que también ya se dejó de ocupar, pensaron que el formato de vinil sería sepultado y que nadie volvería a ocuparlo, sin embargo, existe una teoría filosófica la cual habla del eterno regreso de lo mismo. Bien bajo esa idea el vinilo vuelve, se va y regresa y podemos confirmar que son de las cosas que llegaron para jamás irse.

Sin embargo, algunas personas se han encargado de endiosar su figura con comentarios como: “en vinil siempre se escucha mejor”, “la versión de vinil es mejor que la digital” o “yo siempre compro en vinil porque es más vintage”.

Ante esos comentarios, podemos concluir, como todos los programas de cosas sobrenaturales, que usted querido lector tiene la última palabra sobre si es mejor este formato o no, y recuerde, el gusto se rompe en géneros.

Así que, como medida de comparación les traemos 5 razones para amar y/u odiar los vinilos.

  • 1.- Registran todo el sonido

Los discos de vinilo registran absolutamente toda la información sonora del acontecimiento musical, con todos sus armónicos y esto se puede apreciar en grabaciones de las décadas de los sesentas, donde bandas con riffs enérgicos, como The Rolling Stones o Crem hacían vibrar.

  • 2.- Las portadas

Si eres de los que te gusta el arte de los discos, debes de checar los diseños que se hacen bajo este formato, ya que actualmente se pueden encontrar ilustraciones totalmente diferentes y hasta coleccionables de los álbums de tus artistas favoritos.

  • 3.- Inversión

Tú no sabes en qué momento el vinil que tienes de un artista se vuelva una pieza de colección con un alto precio. Según portales especializados en buscar y tasar los discos más raros y caros de la historia, discos de los Sex Pistols, The Beatles se venden por más de 40,000 euros.

  • 4.- Sentimentalismo

Este formato siempre ha ofrecido una especie de interacción íntima con tu música, el abrir el tocadiscos, elegir cuál será el idóneo para mejorar la atmósfera que se está teniendo. Algunos indican que es una experiencia más cercana, social y divertida que va más allá del gesto aséptico de insertar un CD o pulsar un botón en una pantalla.

Lo cierto es que el tener música en este formato no te da más conocimiento de música que un catedrático en el conservatorio, lo que es verdad es que cada quien disfruta de las melodías como quiere.



Un simple periodista compartiendo la emoción musical.

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