Inmigrantes a 20 años de que sacudieran el continente con su disco debut Turistas y el himno «Golpe de Suerte», Inmigrantes está en México con una misión clara: reinventarse, absorber la cultura local y lanzar un nuevo disco que promete ser un viaje ecléctico. Acaban de estrenar «Soltar» (junto a Christian Jean de Reyno), una pieza que navega entre el trip-hop y la psicodelia.
Nos sentamos a platicar con Pablo sobre este lanzamiento, su paso por el mítico Sonic Ranch, la madurez de no querer vivir del pasado y el show íntimo que darán este 29 de agosto en el Bar Liebre de la CDMX.
Revista Kuadro: Arrancamos con todo. Acaban de lanzar «Soltar», y si comparamos este sencillo con los discos anteriores, se siente sumamente psicodélico y espacial. ¿Cómo perciben ustedes este tema?
Pablo Silberberg: La psicodelia es un lugar al que nos gusta ir y en el cual habitamos, tanto en la música como en la vida. En «Soltar», además de la psicodelia, creo que hay una profundidad muy directa. Está abordada desde un viaje sonoro, sí, pero no escapa de ser una canción con una intención profunda.
Revista Kuadro: En esta nueva etapa han sacado temas con Chetes, Jay de la Cueva y ahora Christian Jean. ¿Ustedes adaptaron su sonido al de ellos, o ellos se sumergieron en el universo de Inmigrantes?
Pablo: Esa afinidad o similitud musical que escuchas tiene que ver con que ellos participaron porque se sintieron representados. Son artistas que eligen muy bien lo que hacen. Nosotros les ofrecimos lo que ya estaba grabado en el disco y ellos supieron elegir dónde se sentían cómodos. Nuestra música es muy introspectiva e íntima; proponer un featuring es difícil si no hay una conexión real. Para juntarte a tomar vino y charlar de pavadas, somos mil, pero para la música se necesita una sintonía, y con ellos la encontramos.


Revista Kuadro: Y siendo argentinos, ¿por qué tomar la decisión de arroparse con tantos gigantes de la escena mexicana para este material?
Pablo: Hacía mucho que no veníamos a México, desde 2020. Teníamos ganas de hacer una «experiencia mexicana», no solo venir un ratito. Queríamos instalarnos y ver qué pasaba. Así que dijimos: «que este disco sirva de excusa para hacer los lanzamientos desde México». A Jay ya lo conocíamos, a Chetes y a Christian los admirábamos musicalmente. No sabíamos sus magnitudes de fama o mainstream porque no somos de acá, llegamos a ellos por pura afinidad musical.
Revista Kuadro: Grabaron en Sonic Ranch con Ettore Grenci. Entre los sencillos que ya escuchamos y «Soltar», parece que viene un disco sumamente ecléctico.
Pablo: Es que Inmigrantes es una banda muy ecléctica. Si escuchas el primer disco y luego el segundo EP o América, verás que son viajes distintos. Romper el molde es una característica nuestra, no nos gusta encasillarnos ni repetirnos. Llegamos con muchísimos demos y, junto a Ettore, decidimos construir una «ciudad musical» súper variada. En el disco hay desde rolas grabadas totalmente en vivo con instrumentación minimalista, hasta canciones como «Soltar» que están muy pensadas desde el sound design. Y Sonic Ranch fue el lugar ideal para eso; tienes miles de herramientas a tu alcance. No somos nerds de los aparatos, pero nos encanta experimentar.
Revista Kuadro: Te soy sincero, mi disco favorito de ustedes es el primero, y mi rola favorita es «Golpe de Suerte». Cuando escucho lo nuevo, a veces busco esa nostalgia y no la encuentro tanto. ¿Cómo lidian con los fans que quieren seguir escuchando lo de hace dos décadas?
Pablo: ¡Es que pasaron 20 años de Turistas! Obviamente uno cambia, crece y explora otras cosas. Las canciones, para el oyente, forman parte de sus recuerdos y su vida, pero el artista lo vive desde otro lugar. Nosotros podríamos ser artistas mucho más condescendientes y haber hecho «Turistas 2, 3, 4 y 5», pero sentimos que tenemos una misión y una responsabilidad con cómo nos mostramos. Confiamos en decir: «yo ahora pienso así, escucho esto y tengo ganas de tocar esto». Admiramos a tipos rupturistas como John Lennon, Nick Cave o Joe Strummer de The Clash; artistas que rompieron el molde y a los que la historia terminó reivindicando. Vamos detrás de ese premio.
Revista Kuadro: Con toda esta evolución, ¿cómo van a trasladar las capas de estos nuevos temas, sumado a sus clásicos, al concierto de este 29 de agosto en Bar Liebre?
Pablo: Llevamos 20 años adaptando una cosa a la otra (risas). Nuestra fuerza y lo que más nos gusta es construir melodías y cantar. Nos hemos vestido de rockeros, de indies, de electrónicos, pero la canción siempre está ahí. Para este show estamos en un formato de «power trío» reducido (Carlos, yo y un baterista) con algunas pistas que decoran la escenografía musical. Es un formato mucho más directo, de cara a cara, muy íntimo. Por eso elegimos el Bar Liebre, queríamos sentirnos cerquita de la gente.
Revista Kuadro: ¿Habrá sorpresas o invitados ese día?
Pablo: ¡Ya hicimos la convocatoria! Pero te digo la verdad: uno está de viaje, otro vive muy lejos y el otro está de gira. Está medio disperso el asunto de las agendas, pero el show va a estar buenísimo. Lo venimos trabajando arduamente desde principio de año y estamos súper contentos.




