El rock progresivo siempre ha tenido una relación especial con la experimentación. Nació de la necesidad de romper estructuras y terminó convirtiéndose en uno de los territorios más ambiciosos de la música. Hoy, esa búsqueda encuentra una nueva dimensión cuando sus grandes composiciones llegan al terreno orquestal.
El próximo viernes 14 de agosto de 2026, el Teatro Metropólitan será escenario de Progresivo: Concierto Sinfónico, un encuentro entre Mex Pops Orquesta y Odisea, banda de rock de covers que busca llevar su propuesta hacia nuevos terrenos.
Más de 50 músicos estarán sobre el escenario para revisitar algunas de las obras fundamentales del progresivo desde una perspectiva sinfónica. Pero detrás del concierto también existe una pregunta más amplia: ¿qué nuevas oportunidades encuentran hoy los músicos y las orquestas cuando se atreven a cruzar fronteras entre géneros, películas, anime, videojuegos y cultura popular?
Platicamos con Odisea sobre este encuentro entre el rock y la música orquestal.
¿Qué representa para Odisea enfrentarse al universo del rock progresivo junto a una orquesta?
Representa un reto muy especial y también una oportunidad enorme. El progresivo tiene obras que ya son consideradas verdaderas piezas de arte y que, por su propia naturaleza, tienen una dimensión muy cercana a la música sinfónica.
Para nosotros es emocionante poder llevar ese repertorio a un escenario de esta magnitud y compartirlo con una orquesta. No queremos cambiar la esencia de las canciones, sino permitir que crezcan y mostrar otra dimensión de esas composiciones.
El progresivo nació justamente de la experimentación. ¿Creen que llevarlo a un formato sinfónico continúa con ese espíritu?
Totalmente. El progresivo nació buscando romper estructuras y mezclando elementos que en ese momento no necesariamente estaban juntos. Rock, jazz, música clásica y sonidos de diferentes lugares comenzaron a convivir.
Por eso creemos que llevarlo a una orquesta no traiciona ese espíritu. Al contrario, es otra forma de continuar experimentando. El género siempre ha sido muy abierto a incorporar nuevos elementos y eso es parte de lo que lo mantiene vivo.
¿Cómo encontraron el equilibrio entre respetar canciones que son prácticamente intocables para los fans y aportar algo nuevo?
Lo principal es respetar las canciones. Son obras que tienen una identidad muy fuerte y los seguidores conocen perfectamente cada momento.
La orquesta funciona como una manera de magnificar esas piezas. No buscamos imponer algo diferente, sino hacer crecer las melodías y generar nuevos momentos alrededor de ellas. Queremos que el público pueda reconocer las canciones, pero también descubrirlas desde otra perspectiva.
Hoy vemos cada vez más conciertos sinfónicos de películas, anime, videojuegos y tributos. ¿Qué oportunidad representa este fenómeno para los músicos y las orquestas?
Es una oportunidad enorme. La música orquestal está encontrando nuevos caminos y nuevos públicos.
Antes muchas personas podían pensar que una orquesta estaba alejada de su vida cotidiana, pero hoy puedes encontrarla interpretando música de películas, anime, videojuegos, grandes franquicias o versiones sinfónicas de canciones que forman parte de la memoria de varias generaciones.
Eso también permite que músicos y orquestas tengan nuevas posibilidades para crear espectáculos y acercarse a personas que quizá nunca habían tenido contacto con este tipo de música.
¿Y qué significa para Odisea pasar de ser una banda de covers a formar parte de un espectáculo de estas dimensiones?
Es un paso importante. Nosotros somos una banda integrada por músicos profesionales que han trabajado en diferentes proyectos y con distintos artistas, y este concierto nos permite llevar esa experiencia a otro nivel.
Estar acompañados por una orquesta y compartir escenario con más de 50 músicos hace que el proyecto tenga una dimensión completamente distinta. También nos abre la posibilidad de seguir explorando hacia dónde puede crecer Odisea.
El público del progresivo puede ser muy exigente y, en ocasiones, bastante purista. ¿Cómo esperan que reciba esta propuesta?
Sabemos que existen seguidores muy apasionados y que conocen profundamente estas canciones. Por eso nuestro primer compromiso es con la música.
Estamos haciendo un homenaje a grandes exponentes del género y queremos que quienes conocen las piezas puedan disfrutarlas, pero también que alguien que se acerque por primera vez encuentre una puerta de entrada al progresivo.
Si conseguimos ambas cosas, que el fan salga satisfecho y que alguien nuevo descubra este universo, entonces el objetivo estará cumplido.
¿Creen que este tipo de proyectos pueden ayudar a que nuevas generaciones descubran el rock progresivo?
Definitivamente. Una de las grandes posibilidades de estos formatos es precisamente conectar generaciones.
Una persona puede llegar al concierto por la experiencia sinfónica y terminar descubriendo una banda que nunca había escuchado. Esa es una de las cosas más interesantes de la música: una canción puede convertirse en el puente hacia todo un universo.
Y el progresivo tiene muchísimo por descubrir. Hay bandas de Europa, Asia, Sudamérica, México y otras regiones que podrían formar parte de futuras exploraciones.
Finalmente, ¿qué puede esperar el público de Progresivo: Concierto Sinfónico?
Puede esperar una noche dedicada a grandes obras del género, pero escuchadas desde una perspectiva diferente. Será un encuentro entre una banda de rock y una gran orquesta, con más de 50 músicos sobre el escenario.
Queremos que sea una experiencia para quienes ya aman el progresivo y también para quienes quieran acercarse por primera vez.
El 14 de agosto en el Teatro Metropólitan, la invitación es a escuchar estas canciones de otra manera y comprobar que, más de medio siglo después de su nacimiento, el espíritu progresivo sigue teniendo espacio para experimentar.El rock progresivo siempre ha tenido una relación especial con la experimentación. Nació de la necesidad de romper estructuras y terminó convirtiéndose en uno de los territorios más ambiciosos de la música. Hoy, esa búsqueda encuentra una nueva dimensión cuando sus grandes composiciones llegan al terreno orquestal.
El próximo viernes 14 de agosto de 2026, el Teatro Metropólitan será escenario de Progresivo: Concierto Sinfónico, un encuentro entre Mex Pops Orquesta y Odisea, banda de rock de covers que busca llevar su propuesta hacia nuevos terrenos.
Más de 50 músicos estarán sobre el escenario para revisitar algunas de las obras fundamentales del progresivo desde una perspectiva sinfónica. Pero detrás del concierto también existe una pregunta más amplia: ¿qué nuevas oportunidades encuentran hoy los músicos y las orquestas cuando se atreven a cruzar fronteras entre géneros, películas, anime, videojuegos y cultura popular?
Platicamos con Odisea sobre este encuentro entre el rock y la música orquestal.
¿Qué representa para Odisea enfrentarse al universo del rock progresivo junto a una orquesta?
Representa un reto muy especial y también una oportunidad enorme. El progresivo tiene obras que ya son consideradas verdaderas piezas de arte y que, por su propia naturaleza, tienen una dimensión muy cercana a la música sinfónica.
Para nosotros es emocionante poder llevar ese repertorio a un escenario de esta magnitud y compartirlo con una orquesta. No queremos cambiar la esencia de las canciones, sino permitir que crezcan y mostrar otra dimensión de esas composiciones.
El progresivo nació justamente de la experimentación. ¿Creen que llevarlo a un formato sinfónico continúa con ese espíritu?
Totalmente. El progresivo nació buscando romper estructuras y mezclando elementos que en ese momento no necesariamente estaban juntos. Rock, jazz, música clásica y sonidos de diferentes lugares comenzaron a convivir.
Por eso creemos que llevarlo a una orquesta no traiciona ese espíritu. Al contrario, es otra forma de continuar experimentando. El género siempre ha sido muy abierto a incorporar nuevos elementos y eso es parte de lo que lo mantiene vivo.
¿Cómo encontraron el equilibrio entre respetar canciones que son prácticamente intocables para los fans y aportar algo nuevo?
Lo principal es respetar las canciones. Son obras que tienen una identidad muy fuerte y los seguidores conocen perfectamente cada momento.
La orquesta funciona como una manera de magnificar esas piezas. No buscamos imponer algo diferente, sino hacer crecer las melodías y generar nuevos momentos alrededor de ellas. Queremos que el público pueda reconocer las canciones, pero también descubrirlas desde otra perspectiva.
Hoy vemos cada vez más conciertos sinfónicos de películas, anime, videojuegos y tributos. ¿Qué oportunidad representa este fenómeno para los músicos y las orquestas?
Es una oportunidad enorme. La música orquestal está encontrando nuevos caminos y nuevos públicos.
Antes muchas personas podían pensar que una orquesta estaba alejada de su vida cotidiana, pero hoy puedes encontrarla interpretando música de películas, anime, videojuegos, grandes franquicias o versiones sinfónicas de canciones que forman parte de la memoria de varias generaciones.
Eso también permite que músicos y orquestas tengan nuevas posibilidades para crear espectáculos y acercarse a personas que quizá nunca habían tenido contacto con este tipo de música.
¿Y qué significa para Odisea pasar de ser una banda de covers a formar parte de un espectáculo de estas dimensiones?
Es un paso importante. Nosotros somos una banda integrada por músicos profesionales que han trabajado en diferentes proyectos y con distintos artistas, y este concierto nos permite llevar esa experiencia a otro nivel.
Estar acompañados por una orquesta y compartir escenario con más de 50 músicos hace que el proyecto tenga una dimensión completamente distinta. También nos abre la posibilidad de seguir explorando hacia dónde puede crecer Odisea.
El público del progresivo puede ser muy exigente y, en ocasiones, bastante purista. ¿Cómo esperan que reciba esta propuesta?
Sabemos que existen seguidores muy apasionados y que conocen profundamente estas canciones. Por eso nuestro primer compromiso es con la música.
Estamos haciendo un homenaje a grandes exponentes del género y queremos que quienes conocen las piezas puedan disfrutarlas, pero también que alguien que se acerque por primera vez encuentre una puerta de entrada al progresivo.
Si conseguimos ambas cosas, que el fan salga satisfecho y que alguien nuevo descubra este universo, entonces el objetivo estará cumplido.

¿Creen que este tipo de proyectos pueden ayudar a que nuevas generaciones descubran el rock progresivo?
Definitivamente. Una de las grandes posibilidades de estos formatos es precisamente conectar generaciones.
Una persona puede llegar al concierto por la experiencia sinfónica y terminar descubriendo una banda que nunca había escuchado. Esa es una de las cosas más interesantes de la música: una canción puede convertirse en el puente hacia todo un universo.
Y el progresivo tiene muchísimo por descubrir. Hay bandas de Europa, Asia, Sudamérica, México y otras regiones que podrían formar parte de futuras exploraciones.
Finalmente, ¿qué puede esperar el público de Progresivo: Concierto Sinfónico?
Puede esperar una noche dedicada a grandes obras del género, pero escuchadas desde una perspectiva diferente. Será un encuentro entre una banda de rock y una gran orquesta, con más de 50 músicos sobre el escenario.
Queremos que sea una experiencia para quienes ya aman el progresivo y también para quienes quieran acercarse por primera vez.
El 14 de agosto en el Teatro Metropólitan, la invitación es a escuchar estas canciones de otra manera y comprobar que, más de medio siglo después de su nacimiento, el espíritu progresivo sigue teniendo espacio para experimentar.




