En un mundo de poses y solemnidad, La Nueva Ola de Cumbia llega como un huracán de cumbia, sudor y payasadas. Enmascarados, irreverentes y con un talento innegable para transformar cualquier himno —ya sea de Gloria Trevi o de My Chemical Romance— en una fiesta guapachosa, este combo multicultural está redefiniendo lo que significa ser una banda. Después de volverse virales por inaugurar la «emo cumbia» en el metro Chabacano, platicamos con este misterioso sexteto sobre sus métodos de «cumbialización», el poder de la máscara y por qué, a veces, es necesario llorar mientras trapeas.
Revista Kuadro: ¿de dónde nace esta genial locura de «cumbializar» los grandes himnos del rock y el pop?
La Nueva Ola de Cumbia: ¡Viene de unas ansias locas de hacer puras payasadas! (Risas). No, la verdad es que la cumbia es un género bellísimo que nos encanta, y a veces escuchas un tema que te gusta y piensas: «está chido, pero podría quemar más». Así que se la pasamos al Tacho para que le meta sus timbaleadas, Hipólito le pone percusiones espaciales, Chelyn la voz, Luzio «el sucio» dice que toca la guitarra, yo le meto el bajo y el sudor, ¡y se hace un merequetengue de canción! Nació de la necesidad de bailar y escuchar las cosas que nos gustan.
Revista Kuadro: Y para elegir a sus «víctimas», ¿cómo deciden qué canción transformar? Pasar de La Mosca a Pxndx es un salto enorme.
LNOC: Todo llega circunstancialmente. A veces son sugerencias, como «Para No Verte Más», que alguien de Universal nos dijo que le encantaría escucharla en cumbia y dijimos «¡va!». Las canciones emo fueron porque Chelyn es harto emo y dijo: «yo quiero escuchar My Chemical Romance». Y de ahí nos seguimos con Pxndx. Después de que se viralizaron los videos del metro Chabacano, nos motivó a buscar más de esa época, así que ya traemos algo de Linkin Park y próximamente cumbializaremos algo de Muse. Se trata de divertirse, si la idea suena curada, ¡vamos con eso!
Revista Kuadro: Su versión de «Los Malaventurados No Lloran» inauguró oficialmente la «emo cumbia». ¿Se imaginaron el impacto que tendría?
LNOC: Es que el emo no fue una etapa, ¡es un estilo de vida! (Grita Chelyn). Es algo que conectó con mucha gente y que les recuerda una etapa significativa. Para nosotros no hay género malo. Al contrario, nos encanta conectar con géneros que a lo mejor no entendíamos al principio y descubrir por qué le gustan a la gente. Se trata de tener la mente abierta. Ya ves que siempre que algo pega, sale la contracultura a decir «no me late porque a todos les gusta, chavos faroles». Pero al final, la música conecta y ya.
Revista Kuadro: Hablemos de las máscaras. La lucha libre es un pilar en México. ¿Usarlas les da más libertad en el escenario para hacer locuras?
LNOC: ¡Definitivo! A mí me ha cambiado la vida, yo no soy el mismo sin la máscara. Antes no salía de mi casa, ahora soy más extrovertido. ¡Antes sí me arrimaba más a las chicas, aunque tuvieran novio, ahora ya me calmé, me les arrimo más a las madres solteras! (Risas). Aparte de que Chelyn se esconde de sus demandas de paternidad, la verdad es que te quita presión. En este negocio la imagen es importante, y con la máscara te olvidas del «cómo me veo» y solo te dedicas a tocar. Es un aliviane, sobre todo para los que estamos feos.
Revista Kuadro: Además, crea una conexión especial con el público, sobre todo con los niños, ¿no?
LNOC: ¡Sí! Es increíble. Las niñas pequeñitas ven a Chelyn como una superheroína. Ya no te ven solo como el artista, sino como algo más allá. Somos los superhéroes de la cumbia, por eso las traemos. Nos convierte en personajes y la conexión es brutal. Un señor en el soundcheck del metro se paró enfrente de Tacho solo a verlo tocar la batería, hipnotizado. No lo cambiaríamos por nada.
Revista Kuadro: No todo son covers, también tienen temas originales. ¿Cómo es el balance? ¿Planean sacar más música propia?
LNOC: Sí, claro, nos encanta escribir nuestro material, pero también es divertidísimo hacer las cumbializaciones. Vamos campechaneando. Conforme la banda avanza, decidimos qué sigue. Ahorita échate un original, ahora una cumbialización. Nos divertimos como enanos haciendo las dos cosas.
Revista Kuadro: Y en ese camino, ¿vienen más colaboraciones?
LNOC: ¡Sí! Vienen un par más. Nos encanta porque llegamos a otras audiencias y nos hace mejores músicos. Nos dicen «muchachos, ahí les van estas nueve canciones, háganlas cumbia» y es un reto chingón. Ahorita estamos tratando de manifestar una colaboración con Jay de la Cueva. ¡Y el sueño de Chelyn es una con el Fercho!
Revista Kuadro: Ya para cerrar, la gente quiere verlos. ¿Dónde va a estar la fiesta? ¿Ya se pueden revelar las fechas en la Ciudad de México?
LNOC: El show del metro es sorpresa, si no, no pasa. Pero apúntenle: vamos a estar el sábado 23 en la Arena Infernal en Ecatepec, donde el maestro Lenuco Rivero nos va a entregar unas máscaras nuevas diseñadas por él. Y para más fechas, sígannos en todos lados como La Nueva Ola de Cumbia. Queremos llevar este proyecto a todos los rincones del planeta. ¡Yo quiero conquistar Colombia! (Dice Chelyn).

