¡Mucho más que ruido! Gilla Band, o como dejar de ser una «banda de chicas»

Directamente desde Dublin para México. Una banda que odias o amas. Una banda incomprendida o sobrevalorada.

Pero que ahí está, haciendo historia, en un camino en el que se ha consolidado como una de las guitar bands más importante del siglo 21. Entrevistamos al baterista Adam Faulkner (AF) y al vocalista Dara Kiely (DK) en su más reciente visita a la ciudad de México. Es decir, al poco tiempo de compartir el escenario con Sextile, Un perro Andaluz, y los mismísimos Flaming Lips.

Antes que nada, cuéntennos de su experiencia tocando con The Flaming Lips

DK: Fue increíble. Teníamos ganas de volver lo más pronto posible, y tuvimos… ¡el gig de Flaming Lips! No hubo ni que darle vueltas, la verdad. Fue una locura.

Y ¿cómo fue? ¿Los Flaming Lips los contactó?

DK: Tenemos al mismo booker para Estados Unidos, así que por ahí estuvo el conecte. Ya nos avisaron medio tarde, así que tuvimos que decidir de volada para venir. En un parpadeo ya habíamos dicho que sí.

¿Y ustedes son fans de ellos?

DK: Los vi hace como 20 años abriéndole a Bob Dylan allá en Irlanda. También tocaron Violent Femmes. Teníamos como 15 año. Wayne Coyne, el cantante, salió en una bola gigante y se metió entre la banda con todo y la bola. Cerraron el encore con ‘War Pigs’ de Black Sabbath, estuvo bien pasado de lanza.

Son una bandota, pero pueden ser súper sinceros y positivos en sus letras y les sale bien.

AF: Sí, definitivamente siempre hay un elemento de diversión en todo momento con ellos, pero también tienen ese lado serio, de «Do you realize», y ese tipo de canciones, que son de «ponte-atención-a-ti-mismo», ¿te das cuenta que toda la gente que conoces se va a morir algún día?» Está bien denso. Está súper triste. Yo hasta andaba tratando de forzarme a chillar.

¡Uff, esa rola es un clásico total!

Podrían contarnos de su anterior visita. De su primera vez en la ciudad de México, ¿no? Me parece que fue en el Festival Marvin.

AF: ¡Yeah! Pues veníamos para el Festival Marvin, que según yo ya ni existe. Recuerdo que el fin de semana que nos tocaba, fue un fin muy caótico. Tenían un escenario al aire libre, pero la delegación (el council) les cayó, los clausuró y tuvieron que mover todo el festival a otro venue de un día para otro.

Esas cosas aquí no pasan…parece otro caos que solo el rock y la CDMX pueden regalar.

AF: Total que terminaron metiendo dos escenarios en un solo lugar y a nosotros nos tocó en la sala principal. Con todo el desmadre y la confusión, los vatos del staff nos dijeron: ‘No tenemos sus documentos técnicos ni esas cosas’. Así que me tuve que rifar el trabajo funcionara y uno de los locales se encargó de la mezcla y todo ese rollo. Fue muy divertido. La pasamos muy bien y nos sentimos genial cuando terminó. Creo que la Fórmula 1 también fue ese fin de semana. La ciudad estaba bastante loca.

Perfecto. Ahora hablenos de su trayectoria y todas esas cosas. ¿Cuándo cambiaron su nombre de Girl Band a Gilla Band y qué significa Gilla?

AF: Lo hicimos entre el segundo y el tercer disco, después de The Talkies. De hecho, lo habíamos discutido bastante antes y estábamos un poco divididos. Luego decidimos cambiarlo.

Hay muchas razones detrás de querer hacerlo, pero supongo que lo principal es que la ironía de cuatro hombres en una banda llamada Girl Band no se pierde si nuestra intención fuera ser políticos o llamar la atención sobre los elementos discriminatorios en la industria musical hacia las mujeres.

Pero no lo elegimos por eso. Lo elegimos por una razón muy tonta, muy juvenil. Así que sentimos que no podíamos seguir con eso y que se convertiría en una mentira.

¿Y cuánto tiempo tardaron en llegar a Gilla.

AF: Nos tomó unos tres meses llegar a Gilla Band. Queríamos mantener lo de ‘Band’, y definitivamente la «G». Si manteníamos ‘Band’, solo teníamos que encontrar una palabra para cambiar. Eso tomó tiempo; fue durante la pandemia, así que hubo muchas llamadas por Zoom, hacer listas, todos tenían que votar e íbamos descartando cosas. Finalmente llegamos a ese nombre, en parte porque no había ninguna otra banda llamada Gilla Band, lo cual ayudó, pero también porque es una palabra irlandesa muy antigua que se usaba para hablar con un joven sirviente doméstico. Como cuando ves una película vieja ambientada en la Inglaterra victoriana y llaman al sirviente simplemente ‘boy’. En Irlanda, los llamarías ‘A Gilla’. Es algo similar. Así que logramos que dijera ‘boyband’ sin decir ‘boyband’.

¿Qué pueden decir sobre la escena del noise rock en Irlanda y en lo que conocen del mundo?

DK: Perdón, acabo de eructar.

AF: Menos mal que no es en vivo.

A menos que quieran que aparezca en la entrevista.

DK: Sería divertido… Es un poco loco porque cuando empezamos a tocar no había muchas bandas que hicieran ese tipo de cosas ruidosas. Nosotros estábamos en una banda que, cuando éramos adolescentes, sonaba como una versión muy mala de The Strokes, a quienes todavía amo. Pero parecía que The Strokes, Radiohead y Arctic Monkeys eran las bandas a copiar en ese tiempo, supongo.

AF: Sí, pero esa especie de cosa indie de los años dos mil fue cuando nosotros estábamos… todos nacimos a principios de los 90, digamos 1990, 91. Así que de 2004 a 2009 fue un tiempo muy formativo para nuestra edad en cuanto a música y esas cosas. Pero se sentía como si no hubiera nadie en Irlanda que estuviera haciendo música que lograra salir de ahí o que intentara hacer algo diferente. Solo seguían las tendencias. Había muchísimas bandas de indie rock, algunas de las cuales todavía existen, pero no había nadie haciendo progresar la música alternativa en Irlanda en ese momento. Realmente, todo se sentía como si fuera parte de la gran burbuja de bandas inglesas que eran muy populares en ese entonces.

Bueno, es que están muy cerca. Y acá en México nos llega mucha música británica.

AF: Sí, a menudo se confunden y la gente nos mete en el mismo saco con ellos. Así que hacemos mucho énfasis en decir que Irlanda no es parte de Inglaterra, lo cual es algo importante.

Bueno, y siguiendo con Irlanda, ¿qué tipo de música, como música específica, suena allá?

AF: ¿En Irlanda? ¿Cuáles son los sonidos tradicionales de Irlanda? Sí… bueno, el arpa, que ves en los conciertos, es un instrumento irlandés; está en la cerveza Guinness, pero también es el emblema nacional de Irlanda. Tenemos mucha música folclórica y tradicional. Nuestro estilo particular de canto, que probablemente es mucho más antiguo de lo que los irlandeses le reconocen, se llama sean-nós, que simplemente significa ‘estilo antiguo’. Es un canto sin acompañamiento, lento, con notas alargadas; algunas personas dicen que saben cantarlo y lo hacen muy mal, y suena terrible, pero hay muchísimas cosas geniales. También tenemos unas gaitas llamadas uilleann pipes, que significa ‘gaitas de codo’; son similares a las gaitas escocesas, pero yo las describiría como un poco más suaves, y se tocan sentado.

Genial, genial. ¿Y el rock? Por ejemplo, el rock and roll… bandas de rock and roll, como la tradición del rock en Irlanda.

DK: Sí, por ejemplo, Adam es un gran fan de Thin Lizzy. En los años 70 en Irlanda… de hecho, mi papá tocó en conciertos con Thin Lizzy y con Rory Gallagher. Allá por los 70 y todo eso parecía haber una especie de vibra de rock and roll en ese entonces. Y luego, no sé, en el último tiempo han surgido muchísimos géneros diferentes; antes no había, por ejemplo, hip-hop, y ahora hay muchas bandas de hip-hop en este momento. Hay muchas cosas como pop o lo que sea, pero también hay muchas bandas raras, y es muy interesante porque cuando teníamos 19 o 20 años, todo estaba muy limitado; casi nadie firmaba con sellos discográficos fuera de Irlanda realmente.

AF: Y si lo lograban, no llegaban muy lejos; tal vez sacaban un álbum y no les iba bien porque, ya sabes, alguien estaba arriesgándose o era la versión irlandesa de un sello discográfico. Así que era una versión diluida de lo que deberías estar recibiendo. Por eso, cuando empezamos, nos propusimos que queríamos hacer giras fuera de Irlanda, porque creo que mirábamos a las bandas que tenían entre cinco y diez años más que nosotros y pensábamos: ‘si solo te quedas en Irlanda y esperas que eso se traslade a Inglaterra, Europa y todo lo demás, no va a suceder’, porque nadie lo ve realmente de esa manera. Creo que eso ha cambiado ahora, afortunadamente.

Pero nosotros sentíamos que necesitábamos sacar la música de la isla de Irlanda para poder crecer. Así que nos lo propusimos e hicimos muchas giras en las que perdimos dinero, ya sabes, en autos pequeños, e invertimos tiempo, energía y nuestro propio dinero. Todos teníamos trabajos mediocres solo para hacer que todo funcionara. Pero el punto era que queríamos hacer esto de la música.

Así que giramos mucho por el Reino Unido y tuvimos suerte pronto. Tuvimos a alguien en Irlanda que nos ayudó a lanzar nuestra música. Era como un sello, pero no uno grande. Él simplemente decía: ‘ayudaré a facilitar algunos de los costos’, y sabía con quién hablar y ayudaba con las relaciones públicas y cosas así.»

DK: Él fue muy importante.

AF: Su nombre es James Byrne.

DK: Tiene un sello discográfico llamado Any Other City y él nos metió en la idea de hacer vinilos como lanzamientos especiales. Por ejemplo, sellábamos las cosas a mano o envolvíamos el vinilo en papel y cuerda y cosas así, para que fuera algo bonito de poseer. James es un muy buen amigo nuestro y nos trató muy bien; la forma en que hacíamos todo era 50/50. Él fue totalmente nuestro mentor, sí. De hecho, está manejando a una gran banda en este momento llamada Search Results. Son un trío de Irlanda y tienen… tienen la actitud correcta y un gran sonido y todo eso, así que sí.

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