En una industria donde la inmediatez y las modas dictan muchas veces el rumbo de los proyectos, existen bandas que prefieren defender su libertad creativa a capa y espada. El Fausto es, sin duda, una de ellas.
La agrupación mexicana se encuentra calentando motores para el lanzamiento de su quinto álbum de estudio, Ecléctico (programado para el 12 de junio), y acaban de darnos una muestra de su versatilidad con el estreno de «Vacíos», su más reciente sencillo. Este track, cargado de blues, R&B, guitarras psicodélicas y una potente sección de metales, contrasta brutalmente con la vibra stoner de su lanzamiento anterior, «Agua de Mar».
Platicamos en exclusiva con Enrique Ramírez (bajo) sobre el proceso de composición entre hermanos, la decisión de alejarse de lo mainstream para ser felices, y las sorpresas que nos preparan para su próximo show en la CDMX.
Revista Kuadro: Pasaron del sonido stoner de Agua de Mar a un R&B muy crudo con Vacíos.
El Fausto nunca se ha estancado, pero ¿no hubo miedo de que este «salto ecléctico» desorientara al público? Enrique Ramírez: Yo considero que cualquier actividad artística no cierra su círculo hasta que es escuchada. Claro que es importante componer para que los demás lo escuchen, pero no es el objetivo más importante. Lo que tratamos es manifestar cómo vemos el mundo a través del rock. Cuando logras empatar el ser feliz con lo que tú haces, y entregar algo afín a los demás, la preocupación desaparece. Hay gente que le gustará este disco y a otros no, y es respetable. Pero nosotros queríamos regresar a este sonido crudo con el que empezó la banda.
Revista Kuadro: En «Vacíos» usaron una instrumentación muy rica (con sección de metales y capas vocales) para hablar, paradójicamente, sobre el vacío emocional. ¿Cómo fue ese proceso de composición?
Enrique: Fue una dinámica muy linda entre hermanos. Yo empecé a componer la música de esta rola, pero un día amanecí y ya no me gustó, quería olvidarla. Pero Aldo (mi hermano, baterista y productor) se la quedó. Un día me la mandó y me dijo: «Quedémonosla, está padre, pero vamos a meterle otra letra que yo ya tenía y que no habíamos usado». Entonces rescatamos esa lírica, la juntamos con mi música y funcionó. Me conmueve mucho la canción.
Revista Kuadro: La sección de metales le da una vibra clásica increíble. ¿En qué momento decidieron incorporar saxofón y trombón a este disco?
Enrique: Todo viene desde la pandemia. Un integrante original decidió cuidarse y no salir para proteger a su niña. Aldo y yo nos quedamos pensando: «¿Qué hacemos? ¡No podemos dejar de tocar!». Así que empezamos a sacar covers de Rhythm and Blues, canciones de Otis Redding o The Meters. Invitamos a amigos que tocaban el saxofón y el trombón, nos encantó cómo sonaba, y decidimos hacer a los metales parte de nuestros nuevos tracks. Muchos no se dan cuenta, pero bandas como Nick Cave o David Bowie usan brass (metales) todo el tiempo.
Revista Kuadro: Ustedes mismos lo dicen: son una banda ecléctica y, a lo mejor, no son «para todos». ¿Están en paz con esa idea de no perseguir lo mainstream a toda costa?
Enrique: Ya no soy un chavito (risas). Te lo digo sincero: soy feliz con lo que hago. Ir a ensayar me emociona como cuando tenía 20 años; estoy feliz cuando me siento a componer. Obviamente te gustaría trascender con una audiencia masiva, pero no al precio de hacer lo que hacen otras bandas que no me gusta lo que proponen. Si ese es el precio, no, gracias. Somos una banda que hace lo que quiere, porque quiere.
Revista Kuadro: El disco sale este 12 de junio, el mismo día que tienen su release party en el Fuck Off Room en la Condesa, junto a Virrey y los Rebels (Tributo a Bowie). ¿Qué nos espera esa noche?
Enrique: ¡Estamos emocionados, el 12 de junio será como Navidad para nosotros! Son 11 tracks en total y la idea es tocar el disco completo, además de soltar algunos temas pasados que a la gente le gustan. Virrey presentará también su disco (son una banda muy parecida a nosotros, en ese nivel de hacer lo que quieren) y el homenaje a Bowie será increíble. Va a ser una noche chingona.




