Hay discos que simplemente escuchas… y hay otros que te agarran del cuello y te hacen pensar en tu vida. A La Mitad, el nuevo álbum de BETA, es de esos que te caen en el momento exacto: cuando estás entre lo que fuiste y lo que apenas estás descubriendo que puedes ser.
Grabado en vivo en Sonic Ranch, el álbum tiene esta vibra cruda pero elegante. Se siente como estar en el cuarto con ellos mientras todo está pasando. La guitarra de Álvaro Contreras brilla sin ser presumida, el bajo de Arturo González camina con una seguridad deliciosa, la voz de Blas Cernicchiaro sube, cae y tiembla en los lugares correctos, y Julián André en la batería pega como alguien que tiene algo importante que decir.
Un disco que se siente honesto
El concepto de A La Mitad está increíble porque todos, literal todos, hemos estado ahí: en ese punto raro donde te preguntas qué sigue, volteas tantito al pasado, dudas del futuro y tratas de no hacerte bolas. El disco tiene mucho de eso: introspección, madurez, y esa sensación rara de estar avanzando aunque no tengas todo claro. Lo que más sorprende es lo equilibrado que está todo. Los riffs son buenísimos, melódicos pero con filo; el bajo y la batería arman un cimiento muy sólido y, sobre todo, muy elegante; y la voz de Blas es ese tipo de voz que te crees, que te acompaña en la emoción sin exagerar. Es rock potente, sí, pero súper digerible, de ese que puedes ponerle a alguien que no escucha rock y de todos modos va a conectar.
“Mala Suerte”: un highlight enorme
“Mala Suerte”, con Paco Familiar, es una joya. Tiene esta vibra de aceptar que a veces las cosas salen mal… pero no necesariamente es tragedia. Más bien te mueve a pensar en que la vida es relativa, el destino medio caprichoso, y que al final uno escoge cómo interpretar lo que pasa. Suena filosófico, pero la canción lo dice sin complicarse.
Lo mejor de A La Mitad es que no se gasta. Cada vez que lo vuelves a poner encuentras algo diferente: un riff que no habías notado, una frase que pega más ese día, una emoción que se siente más clara. Es un disco que acompaña, que se deja entender poco a poco.
Con este lanzamiento —y su próxima presentación en el Vive Latino 2026— BETA confirma lo que muchos ya sabíamos:
que es una de las bandas de rock más finas, únicas y emocionantes de la escena latinoamericana.

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