Pocas bandas pueden contar la historia de una generación a través de sus conciertos. La Royal Club es una de ellas. Nacidos en los «lotes empolvados» y forjados en la energía del ska de barrio, hoy se preparan para tomar por asalto la Arena Ciudad de México, uno de los recintos más imponentes del país. Pero, ¿cómo se lleva la furia del slam y el espíritu del underground a un escenario tan masivo sin perder la esencia? Platicamos con Rafa, la inconfundible voz de la banda, sobre este monumental paso, y por qué esta no es solo una fiesta, sino la celebración de la «generación de la resistencia».
Revista Kuadro: Rafa, es un gusto platicar contigo. El salto a la Arena Ciudad de México es un tema enorme. ¿Qué le dices a esa banda de fans que siente nostalgia por los toquines de antes y que quizás ve con recelo un lugar tan grande?
Rafa: ¡Así es, camarada! Y entendemos perfecto ese sentimiento porque nosotros también venimos de ahí. Esta es la culminación de un camino muy largo, no solo para las bandas, sino para toda la pandilla que nos ha seguido. Fue una lucha ardua porque al principio no había espacios para el ska. Pero, como dicen por ahí, valió la pena cada maldito segundo. Para esa gente que se saca de onda y piensa que la Arena es un lugar «fifí», les tenemos varias sorpresas. Primero, logramos que los precios de los boletos no estuvieran tan altos como normalmente están ahí.
Revista Kuadro: Y la más importante, ¿se va a poder armar el slam?
Rafa: ¡Claro! Eso fue clave. Se logró respetar un espacio enorme, la cancha uno y la dos, que de hecho están casi por llenarse, para que la gente esté en su hábitat natural, para que puedan desfogarse y tener su catarsis. Y para los que ya vamos con los hijos o simplemente queremos ver el show más tranquilos, la ventaja de este lugar es que desde cualquier asiento la vista y el sonido son impresionantes. Todos se van a poder divertir sin miedo, porque ya hemos demostrado que la familia del ska mexicano se sabe comportar y, sobre todo, se cuida entre sí.
Revista Kuadro: El cartel es un combo poderoso: La Royal Club, Sekta Core y Out of Control Army. ¿Por qué esta alianza?
Rafa: Porque une públicos y trayectorias. La historia de Sekta y la de Royal es muy parecida, venimos de lo subterráneo. Y Out of Control Army, aunque son más recientes como proyecto, sus integrantes vienen de nuestra misma generación. Ellos tomaron una visión increíble y se fueron a conquistar el mundo; ahora mismo son los que representan al ska de México a nivel global. Entonces, este combo es perfecto: es el barrio, es la resistencia y es la visión de llevar nuestros sonidos al mundo.
Revista Kuadro: Hablando de llevar el sonido a otros lados, la gira «13 Nacos Conquistando Europa» con SeKta Core ya es una leyenda. ¿Qué recuerdo te dejó ese choque cultural?
Rafa: ¡Fue una locura! Estuvimos en 30 ciudades de Alemania, metidos en el corazón de su cultura juvenil. Lo que más les sorprendía a los alemanes era nuestra dinámica de grupo. Nos decían que parecíamos una «manada de changuitos», porque a donde iba uno, íbamos todos detrás, nunca nos separábamos. Para ellos, que son tan independientes y fríos, esa unión les llamaba mucho la atención. Se dejaron contagiar por los ritmos… aunque creo que por algo ya no nos volvieron a invitar a ese festival en particular, ¡pero esa es otra historia! (Risas).
Revista Kuadro: El slam siempre ha sido un pilar en sus shows, pero mencionas que ahora los rituales en vivo están cambiando. ¿Cómo vives esa transformación desde el escenario?
Rafa: Es increíble. Claro que ver la rueda del slam es un aliciente, te das cuenta de que la gente está gozando. Pero últimamente ha surgido algo nuevo: la gente se pone a corear las melodías que hacen los metales. De repente escuchas a miles de personas cantando las líneas de las trompetas y se siente como estar en una gran cantina llena de vikingos. Es una caricia en el alma. Sentir eso vale la pena todos los años de resistencia; es como una adicción sana que te obliga a querer volver a vivir ese momento mágico.
Revista Kuadro: Los fans siempre piden música nueva. Sabemos que tienen un disco ya listo en el horno, pero la prioridad es la Arena. ¿Qué nos puedes decir de ese material guardado?
Rafa: Así es, el disco nuevo ya tiene título, arte y todo. Pero primero lo primero. Este festejo en la Arena es un evento generacional, es un grito de rebeldía que teníamos que dar. El álbum anterior, El Umbral de lo Eterno, todavía tiene mucho que dar y la gente ha conectado increíble con rolas como «Solloso» o la que grabamos con Dr. Shenka. Así que, una vez que pase esta gran celebración, ya nos enfocaremos en liberar a la nueva bestia.
Revista Kuadro: Finalmente, para la gente que leerá esto a días del show, ¿qué es lo que define esta noche? ¿Por qué es más que un concierto?
Rafa: Porque no es un evento de las bandas, es un festejo de todos. Es la celebración de una generación que surgió del corazón, que se reconoció a los ojos en medio del polvo y que, contra todo pronóstico, hoy está de pie, lista para tomar por asalto uno de los escenarios más grandes. Es la materialización de nuestra resistencia. Quien vaya, no solo verá un concierto, será parte de esa historia.

