Miranda Villalobos comienza una nueva era con “VampirAs”, un tema que se aleja de sus primeras composiciones para explorar de manera más directa el deseo, la sexualidad y la libertad dentro de la comunidad sáfica.
“VampirAs es una canción que significa mucho para mí porque es la primera rola de mi primer álbum de estudio después de cinco años de estar creando música”, comparte la artista para RK.
Una nueva etapa
Durante los primeros años de su proyecto, Miranda encontró en la música una manera de visibilizar el amor entre mujeres. Sus canciones surgieron, en parte, de la necesidad de encontrar temas que pudiera dedicarle a la mujer que le gustaba.

Ahora, con “VampirAs”, decide llevar esa representación hacia otro terreno.
La canción mezcla reguetón y house y aborda abiertamente el deseo sexual entre mujeres, un tema que Miranda considera necesario visibilizar.
“También nos merecemos espacio de pasión, de encuentro y de lujuria”, afirma.
Escribir desde el deseo
La inspiración para el tema también surgió de una reflexión sobre la sociedad y la presión por construir una determinada imagen.
Miranda cuenta que, después de acercarse al concepto de “la sociedad del espectáculo”, comenzó a cuestionarse las expectativas que existen alrededor de los artistas y decidió dejar de lado el miedo a lo que otros pudieran pensar.
“Hoy quiero hablar sobre mi deseo, tengo ganas de hablar sobre sexo y tengo ganas de hacer reguetón y house que nunca había hecho”, señala.
La canción también nació a partir de una experiencia personal con alguien que fue importante para ella. Sin embargo, tras su lanzamiento, Miranda espera que “Vampiras” deje de ser solamente su historia y se convierta también en la de quienes la escuchen.
“Ahora ‘VampirAs’ significa que esta canción le va a pertenecer a otras personas y eso me hace muy feliz”.
Música para verse representadxs
La identidad LGBT+ es una parte fundamental de su proyecto. Miranda explica que gran parte de su público pertenece a la comunidad y que sus canciones buscan crear espacios donde sus experiencias puedan verse reflejadas.
Uno de sus ejemplos es “Ternurín”, canción que ha llegado incluso a formar parte de historias de amor y proyectos de boda entre mujeres.
Para Miranda, ahí está una de las razones para hacer música desde una perspectiva disidente: crear canciones en las que otras personas puedan reconocer sus propias experiencias sin tener que adaptar una historia originalmente heterosexual.
“Se trata de poder encontrar canciones que sí representen nuestros sentires, nuestras vivencias, nuestras emociones y que te hagan sentir representada”.
Con “VampirAs”, Miranda Villalobos abre así el camino hacia “La Sociedad del Espectáculo y el Efímero”, un álbum que promete mostrar una faceta más irreverente y libre de la artista.
Esta vez, Miranda no solo quiere hablar de amor: también quiere hablar de deseo, placer y libertad.
Por Haniel Mata




