Confieso que mi memoria es un tanto caprichosa. A veces, olvida recuerdos importantes sin previo aviso, como si un verdugo los mutilara sin piedad. Sin embargo, los malos recuerdos parecen tener vida propia y se manifiestan en las noches, acompañados de insomnio y un detallado recuento de mis errores y situaciones vergonzosas.
El punto de esta confesión es, que por más que tratemos de confiar en nuestra memoria siempre nos va a hacer una mala jugada, habrá excepciones pero son las menos, es por eso que siempre será un privilegio conservar estímulos tangibles: fotografías, boletos, garabatos, revistas…algunos les llamarán acumulación, yo le llamo archivo biográfico, que claro, de vez en cuando debe ser organizado.
Este ejercicio de organización y limpieza de recuerdos lo hizo Jarvis Cocker en Pop bueno, pop malo (2022, Editorial Sexto Piso) una autobiografía diferente en la que, el también vocalista de Pulp, narra su historia personal dentro del contexto social y político que lo atravesó y cómo todo esto se sincronizó para crear su visión artística.

La historia inicia con unos objetos guardados en un desván, de ahí el músico parte con la misión de explorar entre un cúmulo de recuerdos para decidir qué conservar y qué desechar, y a la vez comenzar un análisis de los vicios y las virtudes que yacen sobre la cultura pop: el pop bueno y el pop malo.
A partir de ahí conocemos parte de la vida de Jarvis Cocker adolescente, aquel que en sus hojas hojas de cuadernos escribía el plan maestro que vería nacer a una de las bandas más importantes del Reino Unido: PULP.
Es interesante cómo Cocker analiza a lo largo del libro y pone sobre la mesa la idea predispuesta sobre la falta de esencia en los productos culturales concebidos como comerciales (mainstream), ya que al hablar de su masificación resalta más la importancia de la conexión con el público que de una desensibilización ante él. Es así como él define que el pop bueno cumple su verdadera misión, la de democratizar y poner al alcance de la mayoría un bien cultural común.
En Pop bueno, pop malo, Jarvis Cocker nos lleva en un viaje a través de material inédito y anécdotas personales que son un verdadero regalo para cualquier fanático de Pulp. Este collage de fragmentos de la memoria de Cocker es un mosaico invaluable de recuerdos, reflexiones y historias de vida que conectan de manera más profunda que una autobiografía convencional. Cada página es un guiño a los seguidores del artista, ofreciendo una visión íntima y fascinante de su vida y carrera.

