René Zagnelli: entre el metal progresivo, la ciencia ficción y un futuro dominado por las máquinas

La música de René Zagnelli parece mirar hacia un futuro donde las máquinas dejaron de ser herramientas para convertirse en protagonistas de una historia mucho más inquietante. Entre el metal progresivo, el rock oscuro, los arreglos sinfónicos y una narrativa cercana a la ciencia ficción, el músico mexicano está construyendo un álbum conceptual alrededor de The Machine, una historia donde la inteligencia artificial ha sometido a la humanidad y la mantiene atrapada dentro de una simulación.

Pero detrás de esa historia existe también la trayectoria de un músico que comenzó a tocar desde muy pequeño, influenciado por sus padres y posteriormente por bandas como Metallica y Rammstein. Su camino lo llevó por distintas escuelas de música, proyectos y escenarios, hasta encontrar en la música original una nueva forma de contar historias.

Platicamos con René sobre sus inicios, el nacimiento de The Machine, su relación con la inteligencia artificial, la importancia de tocar acompañado de una banda y ese futuro que también contempla componer para videojuegos, películas y televisión.

¿Quién es René Zagnelli?

René Zagnelli: Musicalmente soy un artista de metal progresivo, aunque mi música también tiene elementos de dark rock, sinfónicos y hasta cinematográficos.

Actualmente estoy trabajando en un álbum conceptual llamado The Machine. La historia habla de un futuro en el que las máquinas y la inteligencia artificial han logrado someter a la humanidad. Los seres humanos viven dentro de una simulación y las máquinas utilizan su energía.

Mi sencillo más reciente es Vita Evanescence, y toda mi música está disponible en plataformas digitales como René Zagnelli.

¿Dónde comenzó esa inquietud por la música?

Desde muy pequeño. Mi mamá tocaba el piano y mi papá la guitarra, así que crecí rodeado de instrumentos. Al principio fue curiosidad, pero poco a poco empecé a tocar.

En la secundaria descubrí bandas como Metallica y Rammstein, y eso hizo que me clavara todavía más con la guitarra y con la música.

Llegó un momento en el que incluso quería dejar la preparatoria para estudiar música, pero mis papás me dijeron: “Primero termina la prepa”. Y tenían razón.

Después estudié en Fermatta, cuando tenía convenio con Berklee, y posteriormente seguí preparándome en otras instituciones, incluyendo Musicians Institute en California y el Conservatorio de Música Contemporánea.

He tenido diferentes proyectos a lo largo de los años, pero ahora estoy muy enfocado en mi música original.

¿En qué momento nació The Machine?

Todo comenzó durante la pandemia. Muchos de los proyectos que tenía en ese momento se detuvieron y fue entonces cuando empecé a trabajar en The Machine, que originalmente era solamente un sencillo.

Me gustó mucho lo que estaba haciendo y poco a poco comenzaron a aparecer más canciones relacionadas con esa historia. En ese momento todavía no sabía que terminaría convirtiéndose en un álbum conceptual.

También retomé composiciones que tenía abandonadas desde hacía unos 20 años. Volví a escucharlas y descubrí que todavía tenían algo que decir.

Ahí fue cuando trabajé con Iván Rodríguez, guitarrista de Keisling. Yo tenía muchas ideas y composiciones, pero estaban un poco desordenadas. Iván me ayudó a encontrarles estructura y a convertirlas en canciones.

Entre los dos fuimos armando coros, precoros, partes instrumentales y toda la estructura. Finalmente terminamos con alrededor de 11 canciones que forman parte del proyecto.

¿Cómo es tu proceso creativo?

Para mí es una aventura. Muchas veces comienzo completamente bloqueado. Es ese famoso writer’s block: tienes ganas de hacer música, pero no sabes por dónde empezar.

Entonces sigo insistiendo. De repente algo se desbloquea y empieza a fluir todo. Cuando eso sucede, me voy tendido.

Creo que parte de componer también consiste en aceptar que no siempre vas a tener la respuesta inmediatamente. A veces tienes que quedarte ahí, insistir y dejar que la música aparezca.

Tu proyecto habla mucho de inteligencia artificial. ¿Qué tan necesaria consideras que es hoy dentro de la música?

Primero quiero hacer una aclaración: en mi música original no utilizo inteligencia artificial. Soy un artista que decidió no utilizar IA para crear sus canciones.

Pero en otras áreas sí la utilizo. Por ejemplo, para redes sociales, ideas para publicaciones, flyers o algunas cosas de comunicación. Ahí me resulta una herramienta muy útil.

Como productor también veo que la inteligencia artificial está ofreciendo herramientas interesantes para trabajar con stems, hacer pruebas o incluso encontrar ideas.

Al final, creo que la herramienta puede ser muy poderosa, pero la decisión de utilizar lo que genera sigue siendo del músico.

Pero si utilizas IA para flyers o contenidos visuales, ¿no existe una contradicción con defender el trabajo humano en la música?

Sí, definitivamente es una cuestión que hay que reconocer.

Por eso hago una diferencia. Cuando necesito algo casual para redes sociales puedo utilizar IA, porque sé que estoy buscando algo rápido y que no necesariamente tendrá la misma calidad que el trabajo de un profesional.

Pero cuando se trata de algo oficial, como la portada de un sencillo, la imagen de un álbum o una ilustración importante para mi proyecto, siempre he trabajado y pagado a un ilustrador.

Creo que ahí está la diferencia: entender cuándo una herramienta puede resolver algo rápido y cuándo estás hablando de una pieza artística que merece el trabajo de otro creador.

Actualmente también has estado tocando con bases y no con una banda completa. ¿Es una decisión temporal?

Sí. Actualmente apenas llevo cuatro sencillos y todavía estoy construyendo el proyecto.

Podría tocar con una banda completa, pero personalmente prefiero esperar a que el álbum esté terminado para armar una formación completa y presentar el proyecto como quiero.

Por ahora las presentaciones también me sirven para experimentar, ganar experiencia y descubrir cómo quiero llevar esta música al escenario.

Claro que considero que la música puede crecer muchísimo cuando hay más integrantes tocando juntos. Esa es la idea hacia adelante.

¿Qué sigue para René Zagnelli?

Más música.

Quiero terminar el álbum, tener una banda completa, hacer conciertos, salir de gira y seguir empujando este proyecto hasta donde pueda llegar.

También tengo otros objetivos como productor y músico de sesión. Me interesa mucho trabajar en música para videojuegos, películas y televisión.

Creo que poco a poco las oportunidades van llegando, pero ahora mismo mi prioridad es seguir construyendo mi música original.

Si pudieras colocar una canción tuya en una película, ¿cuál elegirías?

The Matrix, definitivamente.

Toda la temática de mi álbum tiene mucho que ver con esa idea: la inteligencia artificial fuera de control, las máquinas sometiendo a la humanidad y los seres humanos viviendo dentro de una simulación.

Sería perfecto para ese universo.

Aunque también estaría interesante hacer algo tipo Batman, pero un Batman completamente cibernético.

Para cerrar, ¿qué te gustaría que la gente descubriera cuando escuche tu música?

Que conozcan mi historia y que se metan en el concepto que estoy construyendo.

Soy René Zagnelli, estoy en todas las plataformas digitales y redes sociales con el mismo nombre.

Espero que escuchen mi música, que les guste y que se animen a entrar en el mundo de The Machine.

Gracias a Revista Kuadro por el espacio.

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