“Souvenir” no es solamente una canción de OMD; también podría ser el recuerdo que muchos se llevaron la noche del 18 de octubre del Pepsi Center. Con el recinto agotado, la agrupación británica volvió a encontrarse con un público mexicano que no necesitó demasiadas explicaciones para entrar en su universo: bastaron los primeros sintetizadores para entender que aquella noche no se trataba de mirar hacia atrás, sino de comprobar que ciertas canciones siguen vivas en el presente.
Desde Atomic Ranch, Messages y Tesla Girls, Andy McCluskey , Paul Humphreys, Martin Cooper y Stuart Kershaw condujeron un recorrido por distintas etapas de su historia. El repertorio fue alternando texturas electrónicas, melodías reconocibles y esos estribillos que uno cree tener guardados hasta que miles de voces alrededor los devuelven a la superficie.
If You Leave, So in Love y Joan of Arc (Maid of Orleans) fueron parte de un viaje que encontró uno de sus momentos más reconocibles con Enola Gay. Después llegaron los últimos cartuchos: Walking on the Milky Way, Pandora’s Box y Electricity, un cierre que recordó por qué OMD ocupa un lugar especial en la historia del pop electrónico.
Desde la cámara, entre luces, movimiento y un recinto entregado, la noche también se contó en pequeños instantes: una mirada al escenario, las manos levantadas, alguien cantando una letra que probablemente conoce desde hace décadas. Ahí está parte de la fuerza de estos conciertos. No todo sucede frente al micrófono; muchas veces, la historia está en lo que ocurre entre el escenario y la gente.
OMD se despidió del Pepsi Center dejando algo más que una colección de clásicos. Dejó la certeza de que el tiempo puede cambiarlo todo, menos la manera en que una canción encuentra su camino de regreso.
Aqui en imágenes lo que se vivió esta gran noche …



























