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Thom Yorke, Revista Kuadro, México, ANIMA

Anima | Thom Yorke – La copiosa ritmicidad de la vida según un inglés

Puede uno cometer el error de creer que si ve el cortometraje dirigido por Paul Thomas Anderson, el mensaje de ANIMA; la más reciente producción de Thom Yorke, quedará más claro. Lamento que no sea así. Pero lo que sí nos da una idea muy bien justificada: las nueve canciones que lo conforman no pueden ubicarse sino en un entorno urbano.

Más específicamente en un tema que se ha visto más de una vez en el cine: la monotonía de la vida en la ciudad. Metrópolis (1922) de Fritz Lang, ya había ubicado al personaje que se deja llevar y funciona mecánicamente; como parte de una gran maquinaria a la que no puede superar pero tampoco separarse. Quizá por ello un audiovisual cinematográfico tiene pertinencia. Si se mira por la ventana de un día cualquiera de cualquier cotidianidad y se escucha “Traffic” o “Not The News”, la sensación de ser un personaje será latente.

Fragmento de Metrópolis (1922)

Estas características se repiten en el audiovisual de Anderson: el cansancio cotidiano de los días —de todos los días— que nos abruma. La primera es escena en el vagón de un tren subterráneo, donde nadie mira a nadie; donde todos están a punto de caer rendidos antes de empezar la rutina. Todo este panorama se complementa con un beat, el pretexto perfecto para darle una coreografía y deshumanizar más a todos: ahora son máquinas. Esto no es fortuito: si alguien ha sabido ‘inmaterializar’ los movimientos del cuerpo para hacerlos música, ese es Yorke.

Pero más allá de las referencias cinematográficas, ANIMA se ubica en una realidad por demás cruda: el vocalista de Radiohead expresa un vacío constante. Una caída libre. ¿Es por el Brexit? (“I Am a Very Rude Person” o “The Axe”) ¿Es por la manera en que se utilizan las redes sociales? (“Not The News”) ¿Es por el valor actual de las relaciones personales? (“Runwayaway”) Desde luego, ningún sentido es literal: la realidad no siempre es la mejor manera de decir la verdad.

Thom Yorke, Anima, Revista Kuadro, México, review

A nivel técnico, el tercer álbum de Yorke sigue un camino muy similar al que se puede apreciar en Tomorrow’s Modern Boxes (2014). La producción también corrió a cargo de Nigel Godrich, ingeniero de cabecera y recurrente al trabajo de Radiohead. Aunque, dicho sea de paso, quizá el trabajo más reciente de Yorke que ha logrado sacarlo de su zona de confort es el soundtrack que hizo para la película Suspiria, dirigida por Luca Guadagnino.

Ahora: ¿vale la pena escuchar ANIMA? Claro que sí; pese a la monotonía y la copiosa ritmicidad del ser (admito el homenaje a Milan Kundera). Quizá en alguna de estas piezas te puedas encontrar. O perder.

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