El pop latino contemporáneo tiene un nuevo rostro, y viene desde Santiago de Chile. Rygo acaba de irrumpir en la escena con una propuesta que rompe la regla no escrita de «debutar con algo súper bailable». Tras presentarse con la vulnerabilidad de «Dejarte Ir», ahora nos entrega «Bailando Solo», un track que suena a fiesta, pero que en el fondo es un grito ahogado sobre la ansiedad social.
Con su primer EP programado para estrenarse el próximo mes de junio de 2026, y la etiqueta de «el futuro del pop latino» ya pesando sobre sus hombros, nos sentamos a platicar con el chileno sobre salud mental, su fugaz viaje de inspiración a Veracruz y el antídoto para no sentirse solo en el mundo.
Revista Kuadro: Empezaste con «Dejarte Ir», un tema muy sobrio y melancólico, y ahora con «Bailando Solo» das un cambio brusco hacia un mood más ligero. ¿Fue difícil escoger estos contrastes para darte a conocer?
Rygo: Un cambio brusco, sí (risas). «Dejarte Ir» la elegí al instante, apenas la escribí supe que esa iba a ser mi debut porque conecté profundamente con la letra; no busqué tanto lo comercial. Y con «Bailando Solo» salió sin querer. Me junté con un productor increíble, platicamos sobre nuestras experiencias con la ansiedad social, sobre de repente no querer salir o preferir quedarse en casa, y canalizamos esa energía en una melodía muy pop.
Revista Kuadro: En esta industria donde a veces parece que todo tiene que ser fiesta y perfección, «Bailando Solo» esconde un trasfondo muy pesado sobre la ansiedad social…
Rygo: Me encantó hablar de esta experiencia tan personal. Pasé por un tiempo en el que no quería salir de mi casa, o cuando me invitaban sentía que necesitaba tomar mucho alcohol para desinhibirme y sentir que funcionaba como un «ser humano social». Me gusta que, al sonar alegre, la canción transmite ese momento en que uno escapa de esas situaciones y se deja «bailar solo», sin las preocupaciones de lo que pasa alrededor. Puede ser liberador escucharla si has pasado por ansiedad.
Revista Kuadro: Hoy ya hay críticos que te llaman «el futuro del pop latino». ¿Cómo lidias con esa presión y ansiedad ahora que estás en el ojo público?
Rygo: Trato de no conectar con los haters. Ya me han llegado algunos comentarios criticando la canción en TikTok, pero al final mi objetivo es hacer lo que me apasiona y conectar con la gente que sí entiende mi mensaje.
Revista Kuadro: Escribes en Los Ángeles, Miami y regresas a Chile a producir. ¿Qué te da el componer en el extranjero? Incluso sabemos que anduviste por México inspirándote.
Rygo: Sí, la industria está un poco más abierta allá afuera. En Chile prima mucho la música urbana y cuesta un poco abrirse paso con el pop. Estuve en la CDMX (en la Roma y la Cuauhtémoc) tomando café y comiendo tacos para inspirarme, ¡y viajé de improviso a Veracruz! Escuché a un artista de allá llamado Arad Erce, me enamoré de su música, tomé el primer bus que encontré, viajé por el día para tener una sesión de composición con él y me regresé en la noche.
Revista Kuadro: Hablando de calmar la ansiedad, ¿quién fue tu artista refugio en esos momentos oscuros?
Rygo: Lizzy McAlpine. La conocí en pandemia. Hace un folk-pop muy chill y su voz me transmite mucha paz. No solo me calmó emocionalmente, sino que me ayudó a probar escribir un poco más hacia el folk y alejarme del R&B que hacía antes.
Revista Kuadro: ¿Cuál sería el antídoto perfecto para no sentirse «Bailando Solo» en la vida real?
Rygo: Mis amigos cercanos. De lo bueno, poco. Tengo pocos amigos, pero ellos son «mi casita» y con eso no necesito más. ¡Y tomarse una chela también ayuda! (risas).
Revista Kuadro: En junio sale tu EP (que son unas cinco canciones). ¿Podemos esperar un disco de larga duración pronto y una visita a México?
Rygo: ¡Sí! Mi intención es sacar un álbum con más de 10 canciones, ya empecé a escribirlo inspirado en mi reciente viaje a México. Seguirá teniendo mi esencia pop, pero voy a incorporar esos elementos folk que me gustan mucho. Y sí, cuando salga el EP (en junio) volveré a México; estamos organizando un showcase debut para poder tocar las canciones allá.






