Alex Ferreira es, musicalmente hablando, un alma inquieta. Cuando el público lo encasilló en la intimidad acústica de «Canapé», él respondió con la polirritmia de «Tanda». Ahora, regresa con «Elefante», un cañonazo de Afrobeat y art-pop sobre, irónicamente, la incapacidad de comunicarnos. Con un pie en Fela Kuti y el otro en Björk, el cantautor dominicano nos sirve una fiesta bailable para gente que piensa demasiado. Platicamos con él sobre el elefante en la habitación de la industria musical, el placer de desconcertar a su público y por qué, a veces, es mejor callarse y bailar.
Revista Kuadro: Alex, Empezamos el día con «Elefante». Es un cambio radical al ritmo y al mood que venías explorando, ¿no?
Alex Ferreira: ¡Sí! Siempre que empiezo un proyecto nuevo, una nueva etapa, intento que el primer single se separe un poco de lo que venía haciendo y proponga algo nuevo, algo diferente. Por eso, dentro del repertorio de lo que va a ser el siguiente disco, «Elefante» se me hizo como ese track más curioso para empezar.
Revista Kuadro: Y el concepto es curioso. ¿Es tu forma pasivo-agresiva de decirnos que estás harto de las conversaciones banales de «hola, ¿cómo estás?», sobre todo cuando hay algo importante que decir?
Alex Ferreira: (Risas) Sí, sí, sí. Sobre todo cuando hay algo importante que decir y no se quiere hablar, ¿no? Y yo creo que ese es el elefante en la habitación.
Revista Kuadro: Pero es una trampa, porque la canción es súper bailable, con un groove que infecta. ¿Querías ponernos a bailar justo sobre esa ansiedad?
Alex Ferreira: Me gusta también cuando hay esa contradicción. De repente donde la música va como por un lado y la letra va por otro, creo que pasan cosas interesantes. Pero sí, es una canción que tiene también mezclas de la música electrónica, tiene mezclas de afrobeat, con la parte de los saxofones y todo eso, entonces hay una mezcla ahí de cosas que me gustan mucho.
Revista Kuadro: Mencionas el «elefante en la habitación» y la «Torre de Babel». ¿Cuál sería el elefante más grande que sientes que existe hoy en la industria musical, del que todos hablan con banalidades para evitar el tema?
Alex Ferreira: Yo creo que es los cambios estos donde nos exigen a los artistas estar constantemente divulgando nuestra vida o enseñando o compitiendo el uno con el otro, o estas cosas de las redes sociales, de los números. Y el elefante en la habitación es esta realidad de que todos estamos un poco cansados de correr detrás de algo que nadie nunca alcanza. Cuando te estás constantemente comparando con otros artistas, siempre hay uno que tiene más likes que tú, más fama o algo así. Entonces, a lo mejor nos toca admitir que estamos corriendo todos como en una especie de carrera sin fin. Y que es bueno de repente parar y detenerse y esperar.
Revista Kuadro: Tu letra parece tener la solución: «¿Y si no decimos nada / esperamos que se abra…?» ¿Estás proponiendo que nos callemos todos un rato y mejor nos comuniquemos bailando?
Alex Ferreira: ¡Puede ser, puede ser, por qué no! (Risas). Hay un grupo que se llama Kings of Convenience, que me gusta mucho, que tienen una canción que se traduce al español diciendo, «¿prefiero bailar contigo o hablar contigo?». Como esto de «mejor cállate y vamos a bailar».
Revista Kuadro: Para este sonido Afrobeat, ¿te fuiste a buscar influencias de algún lado o ya estaban ahí?
Alex Ferreira: Pues siempre están ahí. O sea, yo escucho mucha música africana, escucho mucha fusión. Y también no tengo un compromiso, en mi carrera nunca he tenido un compromiso con un género en particular, siempre intento buscar qué es lo que me está pidiendo la rola, qué me está pidiendo la canción, hacia qué dirección ir. Esta salió muy natural, como después del segundo coro, así como que entraran esos saxofones, y esa melodía me llegó como muy rápido. Y ya por ahí dices, «ah, puede ser unos saxofones, ah, ok. Tiene como una onda medio Fela Kuti, ¿no? O afrobeat, pero no, porque luego tiene un bombo electrónico». Entonces, es un juego, ¿no? Y uno va tirando de todas las influencias.
Revista Kuadro: Se habla del «art pop latino». ¿Es eso lo que pasa si metes a Björk y a tu paisano Juan Luis Guerra en una licuadora?
Alex Ferreira: (Risas) Sí, hay influencias un poco que se contradicen o que son a priori aberrantes, pero esas son las cosas que me ilusionan. A mí me gusta de igual manera Björk que Juan Luis Guerra, efectivamente.

Revista Kuadro: Tu evolución es constante. Te conocimos con «Canapé», que era íntimo y acústico. Luego te fuiste a lo polirrítmico con «Tanda» y ahora esto. ¿Tienes un problema de compromiso musical o simplemente te aburres muy rápido?
Alex Ferreira: (Risas) Bueno, como dice un amigo, que «somos degenerados, no tenemos un género». Si tengo un compromiso es con la letra, con la melodía, con mi voz, que a lo mejor es el común denominador. Antes me daba un poco de pena mezclar tantos géneros, pero me he dado cuenta de que hoy en día la gente escucha la música así también. O sea, cuando hablas con los chavitos de 20 años, escuchan un género, luego otro, luego otro. Sobre todo ahora en la cultura de los playlists, ya no hay esa cosa tan purista de la música, que me parece interesante.
Revista Kuadro: ¿Disfrutas el desconcierto de alguien que te amaba por «Me la saludas» y de repente pone «Elefante» y le vuela la cabeza?
Alex Ferreira: Pues no, yo creo que es riqueza. La gente que normalmente viene a mis conciertos, escucha mi música, me he dado cuenta que es un público muy abierto y muy dispuesto a escuchar cosas diferentes. Entonces, por suerte no tengo un público tan purista, digamos, que me mente la madre porque de repente agarro una guitarra eléctrica.
Revista Kuadro: Si «Elefante» es el primer sencillo, ¿el disco completo va a ser una fiesta para gente que piensa demasiado?
Alex Ferreira: No, no, no, de hecho el siguiente single es muy diferente a «Elefante». El disco tiene momentos muy íntimos, tiene momentos bailables, tiene momentos muy intensos, tiene momentos muy acústicos también. Entonces hay una cosa ahí ecléctica que me gusta. Y yo creo que todo el mundo va a encontrar su canción.
Revista Kuadro: Eres parte de esta generación de cantautores súper amigos: David Aguilar, Natalia Lafourcade, Ximena… ¿Ustedes se juntan a hablar de estos «elefantes en la habitación» o solo a componer?
Alex Ferreira: Claro sí, que se tocan temas densos. Para eso está la amistad también. Yo creo que los elefantes en la habitación desaparecen cuando hay mucha confianza, cuando hay amistad, cuando hay entendimiento. Y yo intento rodearme de amigos que me dicen la cosa directo a la cara y así espero yo también ser. Entonces, sí, siempre, se habla del elefante habitación que pueda haber en ese momento.
