El colectivo de Toronto Broken Social Scene presenta Remember The Humans, su nuevo álbum que reúne a la banda con el productor David Newfeld. Newfeld ya había colaborado en You Forgot It in People de 2002 y en el álbum homónimo de 2005. El reencuentro entre Kevin Drew y Newfeld, tras casi 20 años separados, detonó el proyecto. Ellos mismos describen el proceso como un huracán de diversión. Durante la grabación, ambos perdieron a sus madres, un duelo compartido que terminó por unirlos aún más.
A lo largo de 12 canciones, los arreglos son densos y envolventes. Incluyen instrumentos de viento, guitarras, voces y electrónica, pero la melodía siempre prevalece y no se pierde en el sonido. El disco fue moldeado tanto por el reencuentro como por la pérdida. Charles Spearin destaca que la producción de Newfeld se adapta muy bien al caos compositivo del grupo y aporta una energía infantil contagiosa que mantiene viva la esencia rebelde de la banda.
Fiel a su filosofía, Broken Social Scene funciona más como comunidad que como banda tradicional. Las canciones evolucionan cediendo el control a quien mejor puede llevarlas en cada momento. Aunque Kevin Drew es el conductor designado, colaboradoras como Hannah Georgas, Lisa Lobsinger y Feist toman el protagonismo en distintas piezas. El resultado es un sentido de autoría colectiva que define al grupo desde sus inicios.Spearin señala que hay un tipo diferente de honestidad en este disco. La banda ha vivido el éxito, la pérdida de amigos y de padres, y ahora se pregunta qué sigue. No buscan reinventarse, sino profundizar en las formas musicales que han moldeado durante veinte años, explorando sus implicaciones emocionales.

Para Kevin Drew, el contexto cultural de 2026 conecta con el espíritu del álbum. Tras años de sobresaturación y ruido, percibe un regreso al anhelo por lo crudo, lo comunitario y lo desprotegido. Cree que las condiciones que hicieron necesario You Forgot It in People en 2002 han vuelto, de forma alterada, en la actualidad. En sus palabras, la gente está volviendo a las raíces de quienes son porque muchas cosas se han perdido, y el arte intenta volver a encarrilar.
En una cultura marcada por la abstracción y la distancia, Remember The Humans insiste en el hecho analógico de la presencia humana. El disco pide, con delicadeza pero con insistencia, que nos recordemos unos a otros y que recordemos lo humano.




