¿Qué pasa cuando una canción nacida desde el universo de un anime deja de pertenecer solamente a sus personajes y termina convirtiéndose en parte de la vida de millones de personas? Madds Buckley conoce perfectamente esa respuesta.
La cantautora estadounidense construyó buena parte de su carrera desde un lugar poco convencional: tomar personajes, historias y mundos de la cultura geek para convertirlos en canciones profundamente humanas. Lo que comenzó como una conexión con comunidades de fans terminó transformándose en una audiencia internacional de millones de personas y en una carrera que ahora abre un nuevo capítulo con Tomes and Tombstones.
Con formación en Berklee College of Music y radicada actualmente en Nashville, Buckley cuenta con certificación de oro de la RIAA y una comunidad que supera los dos millones de oyentes mensuales. Pero detrás de las cifras existe una característica que explica buena parte de su conexión con el público: sus canciones pueden hablar de anime, videojuegos, fantasía o personajes ficticios, pero casi siempre terminan hablando de algo demasiado real.
Amor, obsesión, pérdida, familia, identidad, aislamiento y la necesidad de seguir adelante aparecen constantemente en su universo creativo.
Su nuevo sencillo, Tomes and Tombstones, vuelve precisamente a ese territorio.
La canción utiliza una estética de casa embrujada, cementerio y luz de luna para contar una historia mucho menos sobrenatural: el momento en que una persona decide enfrentarse a las heridas de una relación que terminó. El folk funciona aquí como una especie de escenario íntimo donde Buckley transforma el dolor en una historia sobre cerrar ciclos.
No se trata solamente de mirar hacia atrás. También está la decisión de salir de ese lugar.

Tomes and Tombstones forma parte de A Simple Binary and a Complex Phrase, próximo álbum de Buckley y su debut con el sello Nettwerk, un proyecto en el que la artista continúa desarrollando una narrativa donde la tecnología ocupa un papel importante en la manera en que nos relacionamos, nos conectamos y, paradójicamente, también podemos desconectarnos de nosotros mismos.
Antes de llegar a esta nueva etapa apareció Sitting Pretty, una balada que recupera a Dog, personaje que Buckley ha desarrollado a través de trabajos anteriores. Esta vez, la protagonista se encuentra atrapada entre su propia identidad y las expectativas que su familia tiene sobre ella.
Es una constante en la obra de Madds Buckley: construir mundos imaginarios para hablar de conflictos que existen fuera de ellos.
Pero para entender cómo una artista independiente consiguió convertirse en un fenómeno global hay que regresar unos años.
En 2021 apareció The Red Means I Love You, una canción inspirada en Toga Himiko, personaje de My Hero Academia. Buckley tomó la perspectiva de una figura asociada con una forma retorcida y trágica de entender el afecto y convirtió la sangre en una representación de intimidad, obsesión y devoción.
El resultado fue mucho más grande de lo que probablemente podía anticiparse.
La canción se convirtió en un fenómeno orgánico dentro de las redes sociales y terminó siendo uno de los momentos decisivos de su carrera independiente. Actualmente supera los 241 millones de reproducciones en plataformas de streaming, además de acumular más de 13 millones de visualizaciones en YouTube y cientos de miles de usos de su audio oficial en redes sociales.
En otras palabras, una canción creada desde el punto de vista de un personaje de anime terminó llevando a Madds Buckley a públicos que probablemente nunca habrían encontrado su música por los caminos tradicionales.
Y entonces apareció Brother.
Lanzada en 2022 dentro de Sunset on Summerville, la canción vuelve a entrar en el universo de My Hero Academia, esta vez desde la perspectiva de Dabi, también conocido como Touya Todoroki, dirigiéndose a su hermano.
Aquí el fuego deja de ser solamente un elemento visual para convertirse en una metáfora del resentimiento, el trauma familiar y una infancia marcada por heridas que nunca terminaron de desaparecer.
Brother ya supera los 18 millones de reproducciones en streaming y los 4 millones de visualizaciones en YouTube, consolidándose como otra de las piezas fundamentales dentro del catálogo de Buckley.
La historia resulta particularmente interesante porque Madds Buckley no construyó su público intentando separar la música de aquello que la inspiraba. Hizo exactamente lo contrario.
Abrazó el anime, los videojuegos, la narrativa fantástica y las comunidades de fans para construir canciones capaces de funcionar incluso cuando el oyente no conoce el universo original.
Ese es uno de los puntos más interesantes de su propuesta: puedes llegar por el personaje, pero quedarte por la emoción.
Ahora, con Tomes and Tombstones, Madds Buckley parece mirar hacia otro tipo de monstruo. Uno que no necesita poderes, villanos ni mundos fantásticos porque todos conocemos su nombre: una relación que terminó, una herida que permanece y la decisión de finalmente dejarla atrás.
Su próximo álbum, A Simple Binary and a Complex Phrase, promete continuar esa exploración entre lo humano y lo tecnológico, entre la fantasía y la vida cotidiana, entre las historias que inventamos y aquellas que inevitablemente terminan hablando de nosotros.
Más de 250 millones de reproducciones, millones de oyentes y una comunidad internacional pueden explicar el tamaño del fenómeno.
Pero quizá la mejor manera de entender a Madds Buckley sea mucho más sencilla: sus canciones encontraron primero a los fandoms y después encontraron a las personas detrás de ellos.
Y ahora toca descubrir qué historia viene después.
Escucha Tomes and Tombstones y entra al universo de Madds Buckley.




