En medio de recuerdos personales, risas y reflexión, platicamos con Nacho, integrante de Patita de Perro, una banda que ha marcado generaciones con su propuesta única: hacer rock para niños sin subestimar su inteligencia.
Un inicio personal
Antes de comenzar, no pude evitar compartirle algo:
“Cuando era morro vendía discos en el Chopo. No tenía idea de muchos géneros, pero uno de los primeros discos que compré con mi propio dinero fue de Patita de Perro. Entonces, para mí es un honor poder entrevistarte.”
Nacho sonríe, agradecido.
¿Cómo nace Patita de Perro?
Nacho:
“Gracias por tus palabras. La banda surge como muchas cosas chidas en la vida: de forma circunstancial. Veníamos de dos proyectos distintos. Yo estaba en un grupo llamado Raíces, donde hacíamos música tradicional para niños. Ahí fue donde empecé a tocar, gracias a Luis González Acosta, que me enseñó tololoche.
Por otro lado, estaban Charlie y Pancho con una banda de rock llamada Metáfora. Cuando ambos proyectos se disuelven, nos juntamos y decidimos hacer algo distinto.”
El momento clave: romper con lo tradicional
Nacho:
“Dijimos: vamos a hacer lo que nos gusta, pero también hablar de lo que viven los niños realmente. No queríamos seguir con música folclórica porque no venimos de ese contexto. Nosotros crecimos en ciudad, entre camiones, baches, combis, escuelas públicas.
Queríamos hablar de esa realidad.”
Rock para niños… pero con conciencia
La propuesta fue disruptiva desde el inicio.
Nacho:
“La música para niños muchas veces se queda en la fantasía, que está bien, es bonito, pero también puede limitar. Nosotros creemos que los niños tienen la capacidad de cuestionar, de pensar.
Por eso nuestras canciones hablan de temas sociales, pero con humor, a veces humor negro, como una forma de procesar lo que vivimos.”

Un sonido sencillo, pero poderoso
Aunque su propuesta musical es directa, no se queda estática.
Nacho:
“Somos un power trío: bajo, guitarra y batería. No usamos sonidos prefabricados ni digitales. Lo que sí hacemos es invitar músicos, metales, coros… eso enriquece mucho.
Nos gusta mantenerlo crudo, honesto.”

¿Y los temas actuales?
Nacho:
“Sí, claro. Como compositor trato de actualizarme. Por ejemplo, tengo una canción llamada Hassim, sobre un niño en Palestina que muere en un bombardeo y sigue jugando fútbol en el cielo.
También en los conciertos hablamos de lo que está pasando actualmente. No lo profundizamos demasiado, pero lo mencionamos. Es importante no ignorarlo.”
Patita de Perro en el Mini Rock Fest
La banda se presentará en el Mini Rock Fest, un espacio que busca darle valor a la música infantil independiente.
Nacho:
“Es muy importante que este tipo de festivales cobren entrada. No para hacerse ricos, sino para que se puedan realizar. La música para niños también es trabajo artístico y debe valorarse.
Nuestra aportación será llevar nuestro show rockero y generar comunidad. Queremos que sea una experiencia colectiva, entre bandas, niños y papás.”
¿Habrá sorpresas en el show?
Nacho:
“Estamos empezando ensayos, pero seguro habrá colaboraciones con otras bandas del festival. Siempre tocamos lo esencial, las canciones que la gente espera, pero queremos sumar algo especial.
Nuestra propuesta es sencilla: sin grandes producciones, sin efectos. Apostamos a la inteligencia del público, a lo que decimos y cómo lo decimos.”
Un cierre con espíritu de festival
Antes de despedirse, Nacho deja la invitación abierta:
Nacho:
“Los esperamos en Insurgentes Sur 1729. Niños, papás, todos: a disfrutar, a abrazarse, a sudar, a cantar.
Va a ser un festival más chido que muchos… porque es para niños.”




