Es que sí están bien q3nd3j0s… Llorando por un emoji de frijol y cayendo en la trampa de Angine de Poitrine

Opinión Propia de Erick Duarte

Es que sí están bien pendejos… Defendemos lo indefendible y nos ponemos pendejos por absolutas pendejadas.

Mucho antes de que saliera a la luz el cartel oficial del Corona Capital 2026, Angine de Poitrine ya era prácticamente el primer acto confirmado. Para quienes viven bajo una piedra, se trata de ese dúo canadiense que ha hecho de la irreverencia su estandarte. Sin revelar su identidad, cubiertos por el anonimato y escupiendo acordes disonantes, progresiones extrañas y una distorsión cruda, este par entiende a la perfección cómo funciona el maldito marketing en la industria musical moderna.

Aterrizan con un revuelo impresionante sin haber pisado jamás un escenario en México. Y ahora, sabiendo que tienen a todo el mundo a la expectativa para este próximo Corona Capital, se les ocurre subir una historia a Instagram con el simple emoticón de un frijol (?). ¿El resultado? Los «chairos» de internet y los ofendidos de guardia pegando el grito en el cielo. Para ellos, es una «ofensa gravísima» y ya quieren funar a la banda.

¡Cayeron redonditos en el mame! Se tragaron completita la campaña de provocación que los canadienses orquestaron desde el inicio. Hay veces que de verdad pienso que estamos bien pendejos por caer en cualquier trampa: social, política o, como ahora, musical. ¿Acaso ya se les borró la memoria y no recuerdan «Frijolero»? Es un himno donde un mismísimo gringo (el buen Randy Ebright de Molotov) le canta sus verdades a Estados Unidos y al racismo usando precisamente ese concepto. Hay artistas que saben perfectamente cómo jugar con esos temas a su favor para reventar el sistema, y este dúo es uno de ellos.

Por fortuna, a ningún conocido mío que verdaderamente ame la música lo he visto con ese sentimiento de reproche hacia la banda por un puto emoji. Me queda claro que los únicos indignados son esa generación de cristal… y sí, me vale madres decirles así. Porque esta es la prueba viva de que con cualquier cosa se rompen y de que, en su pensamiento, están bien pendejos.

Seguro son los mismos que se quedaron llorando en la esquina con la esperanza de ver el mundo color de rosa de Sabrina Carpenter en el cartel. La neta, tienen una fortuna inmensa de que les hayan aventado una que otra banda dosmilera para que asistan al festival y no se queden en sus casas.

Y vengan y escúpanme en la cara si, después de ese 22 de noviembre, Angine de Poitrine no termina siendo uno de los mejores putos actos de este Corona Capital. Apúntenle bien: con todo este ruido que acaban de generar, seguro se viene de mínimo una presentación en solitario en el Pepsi Center.

Entiendan de una buena vez: el algoritmo juega a favor y en contra de todos. Hay que saber cómo usarlo, y este dúo sabe perfectamente lo que hace. Nos metieron un cuete en la cola solo para hacernos reaccionar, ofendernos y teclear. Lo único que lograron todos esos haters es que hoy no dejemos de pronunciar el nombre de la banda «ANGINE DE POTRINE«.

Pónganse chingones, que no siempre estaré aquí para explicarles las cosas básicas de la vida.

Venga la distorsión y bienvenidos. Aquí está un «Frijolero» que los espera en primera fila en ese show.

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