Isleña Antumalen llegó a nuestros oídos como un sol, con su dembow amapuchao hace que todo el mundo baile y al mismo tiempo sobre la mesa, temas como el territorio, el feminismo y resistencia.
Isleña Antumalen es cantante, rapera, poeta y activista mapuche de Isla Huapi, en el sur de Chile. Cruza música urbana con territorio en español, inglés y mapudungún, en 2024 publicó su álbum debut ÑAÑA, celebrado por varias publicaciones como uno de los discos del año.
Aprovechamos su reciente visita a México para platicar con ella de su proyecto.

RK: Isleña, ¿me podrías contar la anécdota detrás del nacimiento de tu proyecto?
Isleña Antumalen: yo empecé a cantar el año 2019.
Fue porque literalmente un día estaba en mi casa,
en la isla y me di cuenta que yo escuchaba solo música rap de hombres y dije: ¿por qué no escucho rap de mujeres? Empecé a buscar a mujeres mapuches que cantaran rap y realmente no encontré muchas. Entonces dije: si no hay mujeres,
voy a ser yo la que cante; y no solo en el mundo mapuche, sino como a nivel de raperas mujeres en Latinoamérica, no había tantas.
Me puse a inventar una canción, hice una canción de la nada, escribí, salió muy rápido, me di cuenta que me era sencillo hacer letras. Después de eso,
como a los tres días fue un festival de rap en Futrono, que es la ciudad que está al lado de mi comunidad y nuevamente en tarima habían puros hombres, y hubo una persona que no llegó y yo dije, ahh, puede ser mi oportunidad. Fui a hablar con el DJ y le dije, hola, sabes que yo soy de la isla,
tengo una canción, pero nunca he cantado en vivo,
¿puedo cantar? Y me dijo que sí.
De hecho conecté mi teléfono para que sonara la pista y canté, eso fue como un antes y un después en mi vida. Me di cuenta que realmente me era sencillo, después de que terminé de cantar vi la reacción de la gente, la gente estaba así muy en llamas, pensaban que yo llevaba cantando muchos años y nadie me creía que era mi primera vez. Ahí yo empecé con la música… y empecé entre comillas, «grande» porque empecé a cantar a los 19 años.
RK: Iniciaste en un año pre pandemia (2019) ¿Cómo fue para ti desarrollar tu proyecto en esos años?
Isleña: yo creo que, igual entre comillas, fue bueno porque empecé el 2019 y antes de que fuera la pandemia o sea yo empecé a cantar como loca, iba a todas las tocadas underground de las universidades, estaba tocando casi todos los sábados entonces empecé a hacerme como un pequeño nicho y después me llamaron de la municipalidad y me contrataron para abrir el concierto de Anita Tijoux en Valdivia y fue súper heavy porque yo llevaba nada y me enfrenté a un público enorme, habían como 4, 000/ 5,000 personas y conocí a la Anita Tijoux. Me di cuenta y dije: wow, esto es del arte….y me pagaron. Yo nunca pensé que alguien me iba a pagar por cantar,
porque yo así todo iba colaboración,
qué sé yo y fue como un despertar y después fue la pandemia.
Entonces en la pandemia lo que hice generé una identidad como cierto personaje. Empecé a hacer muchos videos en Instagram, inventé una cosa que se llamaba ñaña make-up, que yo me maquillaba y empezaba a hablar de cosas sociales, culturales,
políticas. Entonces realmente usé toda la pandemia como para hacerme un público. Y luego cuando salimos de la pandemia, empecé a ir a festivales,
creo que fue bueno ese tiempo como para desarrollar el personaje, porque realmente cuando eres artista…Tienes que generar un personaje,
realmente no creo que la pandemia fuera tan mala,
la verdad.
La música de Isleña es una mezcolanza de ritmos e idiomas, pasa del inglés al español y del español al mapudungún, una lengua tradicional del sur de Chile que actualmente tiene entre 100 mil y 200 mil hablantes activos.
RK: ¿Cómo crees que aportas a través de tu música a la preservación y a la resistencia de un lenguaje originario?
Isleña: yo creo que el aporte es súper sólido,
porque si bien están los hablantes dentro del mundo mapuche, siento que también el mundo no mapuche, en el caso de Chile, los chilenos, desconocen mucho de nuestra cultura.
Entonces yo creo que existe una no valoración porque no conocen y es por eso que yo hice canciones que al oído son muy fáciles de escuchar,
por ejemplo, Maki o KO, donde yo pongo,
meto palabras como sueltas y en la misma canción digo lo que significa. La gente que no es mapuche,
que escucha la música, dice: «oye, qué bacán el idioma, qué bacán las palabras» «oye, qué bacán lo mapuche». Entonces, yo creo que eso es como una ganada, porque tenemos que, como sociedad,
la idea es que nos conozcamos, convivamos bien,
nos respetemos, y aporta mucho en eso.
Hace poco hice la traducción de la Lambada completa a mapuzungún y me apoyé de un amigo que es profesor de lengua mapuche,
lengua indígena. Yo creo que eso va a ser un aporte total porque es muy compleja la canción,
pero es completa. Y ahí va a aportar como ya la revitalización lingüística.
RK: a la par de estos temas tu música ha habla mucho de goce, de disfrute, te invita a la pista de baile. ¿Crees que hacer este llamado a disfrutar (de) sea importante en estos momentos que estamos pasando nivel global? ¿Cómo crees estas acciones impacten en sobrellevar toda esta situación?
Isleña: yo creo que sí estamos en un momento muy complejo a nivel mundial. El avance del fascismo es súper duro, sobre todo en Latinoamérica.
Entonces creo que estos pequeños espacios que podemos generar, estas pequeñas luchas que estamos dando son muy importantes. Y bueno, igual creo que…no va a dar para tanto,
siempre es como que el mundo ya tiene oleadas de fascismo, después llegan oleadas de izquierda,
etc. Pero lo que no cambia yo creo que es defender la Tierra en porque siempre va a estar ahí,
independiente de quién gobierne, la Tierra es la Tierra. Y creo que por ahí, sí se puede aportar,
se puede construir, es muy importante.
RK: a veces siento que a los artistas no les gusta hablar como de estas situaciones, pero ¿tú crees que se pueda desligar el arte de lo político?
Isleña: No, no, no, absolutamente no. Mira, yo sé que es algo complejo, pero yo admiro mucho a los artistas que son sólidos, consistentes. Yo creo que he construido eso. A mí cuando me hacen preguntas complejas, yo lo digo. Si tengo que hablar mal del gobierno, lo hago, porque sé que lo hacen pésimo. Y la verdad no me genera ningún problema.
RK: A mí me gusta platicar de arte y política, gracias por ser muy abierta con esto.
RK: Y bueno, cambiando de tema radicalmente,
tienes una colaboración con Javier Amena,
que creo que es muy audaz y muy atrevida. ¿Cómo fue trabajar esta canción con Javiera Mena y trabajar con géneros como la canción ranchera y el
electropop?
Isleña: fue hermoso, fue muy lindo colaborar con ella. La idea, el concepto de la canción la trabajé yo y al principio estaba pensada para hacerla con una banda de ranchera que se llama Los Peñis del Sur.
entonces Los Peñis iban a ser como los maridos, porque son dos hermanos, por el que iba a dejar a mi marido, pero luego de eso salió la posibilidad de colaborar con Javiera porque ella escuchó la canción, le gustó, yo dije: Javiera tú vas a ser la persona por la que voy a dejar a mi marido.
Y a ella le encantó la historia, le encantó la letra y fue muy bonito. Es una canción para todas las indecisas que tienen miedo de un nuevo amor.
Así que yo creo que hay muchas mujeres indecisas que se quedan por costumbre con un hombre. Tienen que dejarlo y que venga lo nuevo.
RK: Y el siguiente lanzamiento es con
Metalengua. Vas a reinventar una canción que de nuevo trae esta versión de la cumbia.
Isleña: la versión trae muchas cosas nuevas porque Metalengua, no sé si has tenido la oportunidad de escucharlos, son súper buenos los chicos.
La canción es muy provocativa porque,bueno,
es «Cumbia de Chicha», pero los chicos escribieron una canción que al final dice: «Me gustan tu chichi,
tu chicha y tu chocha». Esperamos que le vaya muy bien a eso porque hicimos un bailecito y todo para subirlo a las redes.
RK: en este momento de tu carrera,
¿qué importancia crees que tenga el papel de la comunidad o de crear comunidad alrededor de tu proyecto?
Isleña: Yo creo que es muy importante.
Es muy importante crear la comunidad porque,
por ejemplo, a mí me hablan de muchas comunidades, Mapuche, me piden,
y no solo Mapuche, sino comunidades distintas,
me piden, Antumalén puedes invitar a la gente a participar de esto, mandar un saludo para esto.
Entonces como que la gente vea alguna suerte de apoyo en ti, por el arte o por la música, yo creo que es súper consistente. Y aparte que en el ámbito político, yo igual tengo un rol político en mi comunidad y cuando hablo comunidad no hablo de la isla, me refiero a mi territorio, que es región de los ríos de Chile.
Es muy importante porque las causas que estamos defendiendo son muy relevantes, son causas muy justas y tenemos que apoyarnos entre las juventudes, y no solo mapuches, sino jóvenes en general, para potenciar la defensa del territorio.
La construcción de política y la resistencia al gobierno terrible que estamos teniendo en Chile en este momento.
RK: antes de terminar, me gustaría que me contestaras una pregunta que le hago a todas las personas que he entrevistado.
¿Para ti, en qué radica la belleza de hacer música?
Isleña: yo creo que la belleza de hacer música radica en poder verte a ti misma,
como explorarte a ti misma, tu individualidad y poder generar algo como tan humano,
como tan transparente, tan vulnerable que es como lo que tú piensas, lo que tú quieres,
lo que tú sueñas y que esa vulnerabilidad pueda impactar a muchas personas, es muy bonito y es como intrínsecamente humano, el arte, la música, las letras.
Y si un artista logra eso y logra tocar fibra de otras personas, yo creo que está hecho el trabajo.




